1.
El problema
2.
El concepto de zona de amortiguación
3.
Evolución del concepto
1.
El problema
La
integridad biológica de los ecosistemas y la sobrevivencia
de algunas especies críticas vienen siendo amenazadas
por la creciente presión humana sobre los recursos naturales,
que generalmente no se para al borde de las áreas naturales
protegidas, más bien se repercuta frecuentemente en su
interior y compromete los objetivos para los cuales fueron
creadas.
Por
lo tanto, la protección de recursos naturales en las áreas
protegidas depende en gran medida del desarrollo de sistemas
de producción sostenibles en sus zonas de influencia,
las denominadas zonas de amortiguación, y del fomento
de usos de la tierra, que alcancen objetivos tanto de
conservación como de desarrollo socio-económico de las
comunidades locales
(38).
Sin embargo, en la mayoría de los casos, los usos económicos
que crean mayores distorsiones y problemas para la conservación
de los recursos naturales, son los que provienen de sectores
externos a los usuarios directos que habitan las zonas
de influencia, siendo esas poblaciones a veces eslabones
de cadenas o circuitos económicos de los que no sacan
mayores beneficios y que constituyen serias amenazas a
la integridad de los ecosistemas naturales. (214)
Una
gran parte de las áreas protegidas en América Latina –
y la mayoría de las áreas protegidas en la cuenca amazónica
– presentan situaciones de conflicto con las zonas aledañas.
Un número considerable de estas áreas se encuentran dentro
de territorios ocupados por comunidades
indígenas, ya sean territorios legalmente constituidos
o tradicionalmente ocupados. Si bien esta situación no
necesariamente debe considerarse conflictiva, en la ausencia
de formas de manejo participativas
en general se producen
incompatibilidades críticas entre los objetivos de conservación
del área protegida
y las actividades humanas.

El
problema común es que muy pocas agencias de manejo de
las áreas protegidas tienen jurisdicción más allá de las
fronteras de los Parques y Reservas, y por tanto carecen
de autoridad para establecer o regular dichas zonas, si
antes no se producen modificaciones legales, o si no se
establecen adecuadas medidas de coordinación interinstitucional.
(203)
2.
El concepto de zona de amortiguación
Las
zonas de amortiguación son territorios establecidos estraté-gicamente
alrededor de un área natural protegida y donde el uso
de las tierras se reduce a actividades compatibles con
los objetivos de la unidad de conservación que rodean
para dar otra capa de protección a los recursos que alberga.
Su finalidad es sumar protección al área protegida y,
en algunas circunstancias, compensar a los lugareños por
la pérdida de acceso a los recursos que esta posee (costo
de oportunidad). Para determinar que se incluirá en esta
zona se considerarán los siguientes factores :
necesidades de la fauna ;
necesidades de la gente local (pastoreo, carne
, productos del bosque, tierra) ;
tierra disponible (tenencia de las comunidades) ;
compatibilidad de los cutivos en cuanto al tipo
de suelo, clima, etc. (248)
De
esta manera se crea un complejo donde existe un área central
de conservación con protección estricta, rodeada de áreas
naturales estatales o privadas (por ejemplo, una Reserva
de Uso Múltiple) que tiene un uso progresivamente más
intensivo como lugares de recreación, producción agrícola-ganadera,
forestal entre otros. (120)
En
las zonas más cercanas al área protegida se aplican generalmente
las siguientes restricciones :
no se permiten nuevos asentamientos permanentes ;
se prohibe la quema ;
se prohibe la introducción de especies no nativas ;
se prohibe el fomento de actividades que podrían
amenazar especies en peligro de extinción ;
se prohibe la siembra de cultivos que atraen la
fauna fuera de la reserva. (248)

Fuente : Programa
Andes Tropicales
3.
Evolución del concepto
Desde
sus primeras implementaciones, la conceptualización de
las áreas de amortiguación ha evolucionado desde un concepto
de contención (« barrera física y ecológica »,
UICN,
1986) – basada principalmente en restricciones fuertes
de uso para proteger unidades de conservación concebidas
como islas separadas del contexto regional – hacia la
aceptación de un enfoque dirigido a la reducción de las
presiones de uso a través de un apoyo al desarrollo
sostenible para la población local en las áreas colindantes,
donde además juega un papel decisivo en la gestión del
área.
A
pesar que las organizaciones
internacionales para la conservación de la naturaleza
depositan altas esperanzas en el manejo de zonas de amortiguación,
en la práctica el cambio conceptual mencionado no ha tenido
un impacto que haya llevado a mejorar significativamente
la situación de degradación o pérdida de áreas protegidas
en el mundo. Sólo en el caso de manejo de zonas de amortiguación
dentro de áreas protegidas, como en el caso de las Reservas
de Biósfera, existen mayores avances en la integración
de la población local, básicamente por tener en la mayoría
de los casos situaciones legales institucionales más consolidadas.
En
cambio, las áreas periféricas adyacentes a las áreas protegidas
presentan frecuentemente situaciones jurídicas e institucionales
complejas y no aclaradas ; generalmente no existen
los mecanismos estatales para un ordenamiento
territorial de las regiones y las iniciativas para
el desarrollo de las zonas de amortiguación muchas veces
no entendieron su complejidad socioeconómica inherente. (190)
Por
lo general, las administraciones centrales tienen poca
injerencia en el manejo de las zonas aledañas a las áreas
protegidas debido a que el concepto de zona de amortiguación
raramente está definida en las legislaciones
nacionales. Por consiguiente, son pocas las acciones
de manejo desarrolladas directamente por los jefes de
Parques y Reservas, y estas actividades están principalmente
enfocadas hacia aspectos relacionados con educación ambiental,
capacitación y concientización.
A
nivel privado, diversas ONGs en colaboración con comunidades
locales han impulsado el desarrollo de proyectos de manejo
de recursos en zonas de amortiguación. De igual manera,
la mayoría de agencias internacionales y de ayuda bilateral
consideran fundamental las acciones a ejecutarse especialmente
en las zonas de amortiguación en relación con la conservación
de la biodiversidad. Un ejemplo
concreto de esta conceptualidad de manejo en zonas de
influencia de áreas protegidas constituyen los proyectos
« Manejo de Zonas de Amortiguación de Areas Protegidas »
aprobados para el Parque
Nacional Sajama
y la Reserva
de Biósfera Estación Biológica del Beni (Bolivia)
con financiamiento
de la Agencia
de Cooperación Técnica Alemana (GTZ).

Es
importante recalcar que gran parte de los programas de
uso sustentable
de recursos que existen actualmente en las zonas de amortiguación
no son suficientes para satisfacer las demandas de las
poblaiones locales asentadas alrededor y en el interior
de las áreas protegidas que rodean. Por lo tanto, en estas
zonas constituye un imperativo la definición de actividades
económicas alternativas sustentables que posibiliten la
conservación efectiva de Parques y Reservas. (251)
Estudio
de caso : Ecuador