Autor: Stephane Pauquet


 
  


La economía venezolana se basa primordialmente en la producción de petróleo, de cual es país fue el mayor exportador a nivel mundial hasta 1970. La modernización y diversificación de su economía ha venido siendo predicada a través de la aplicación de las ganancias de la industria petrolera a otros sectores. « Sembrando el petróleo » ha sido el lema nacional desde los años 40.

 

El potencial para esa diversificación y crecimiento económico se expandió a raíz del descubrimiento de importantes yacimientos de hierro, níquel, cobre, bauxita, diamantes y manganeso, entre otros, en el Escudo Guayanés, el « El Dorado » nacional. Al Norte del país se encuentran importantes yacimientos de carbón, zinc, níquel, cobre, plata, plomo, arenas silíceas, cromo y grandes depósitos calcáreos y fosfatos. (161)

Durante la década de los 60 los sucesivos gobiernos  impulsaro la substitución de importaciones mediante tarifas proteccionistas y una gama de subsidios al sector primario. Esto condujo al desarrollo y expansión de nuevas industrias orientadas a la exportación. En 1970 se nacionalizaron las empresas petroleras hasta ahora bajo control multinacional, y parte de los ingresos invertidos en programas masivos de infraestructura y servicios públicos. Sin embargo, este proceso de modernización y reestructuración fue virtualmente paralizado por la recesión global del 1980 al 83, así como problemas internos de inflación, manejo ineficiente de recursos, corrupción y deficiencias de personal capacitado.  

Pese a los progresos significativos que se han registrado en los últimos años – un aumento, aunque leve, de la inversión en el sector agropecuario, la creación de una industria liviana más diversificada así como un control más eficiente de los recursos naturales –  la situación económica se ha empeorado por el crecimiento de la deuda externa, aumento del desempleo e inmigración ilegal, conduciendo a una tasa de pobreza y criminalidad entre las más altas de Latinoamérica.

  

1. Demografía

1.1. Transición demográfica

1.2. Distribución de la población en el territorio

2. Aproximación histórica del desarrollo del país

2.1. Período agroexportador 

2.2. Período minero-petrolero 

2.3. Modelo de desarrollo actual

3. Política ambiental  

 


 

1. Demografía

 

1.1. Transición demográfica

La dinámica demográfica de Venezuela es bastante singular en la región : por un lado, se trata del país que más ha crecido en las últimas cuatro décadas, llegando a cuadruplicar su población (sobre la base de un fuerte crecimiento natural y de un poderoso movimiento inmigratorio que duró hasta los años 90), y por el otro es uno de los países caribeños que más ha avanzado en su transición demográfica – en el sentido de pasar de tener una población principalmente joven y de crecimiento rápido a poseer otra relativamente envejecida y de bajo crecimiento, situación en la que ya están países como Uruguay o Cuba. El estadio de esa transición en el cual se encuentra el país es el correspondiente al grupo de países que presentan una tasa moderada de natalidad con una baja tasa de mortalidad (México, Brasil, Costa Rica, etc.).

El fuerte crecimiento poblacional registrado durante la segunda parte del siglo XX (de 5 millones de habitantes en 1950 a más de 25 millones en el 2000) es el resultado de una combinación de factores : alta tasa de nacimientos junto con una reducción en la mortalidad asi como importantes flujos migratorios desde Europa y con la llegada de ciudadanos procedentes de varios países latinoamericanos hasta mediados de los años 80, cuando se paró súbitamente la expansión económica producida por la comercialización petrolera. Según el Centro Latinoamericano de Demografía (CELADE), entre 1950 y 1990 ese saldo positivo fue de un millón y cuarto de personas.

 

1.2. Distribución de la población en el territorio

El temprano proceso de urbanización sufrido por la población venezolana se aceleró desde 1970, pasando de ser urbano el 71,8% de los habitantes al 88 % en la actualidad, a causa de dos factores : el movimiento migratorio interno del campo a la ciudad y el hecho de que la inmigración internacional se dirigió principalmente a las ciudades.

El desequilibrio resultante en la ocupación del territorio y el crecimiento de los centros urbanos, Maracaibo, Barquisimeto, Valencia, Maracay, Caracas, Barcelona, Puerto La Cruz, han acentuado el sesgo norte-costero del poblamiento del país, es decir, la hegemonía de la región centro-costera se ha consolidado con la movilidad geográfica interna más reciente.

Esta concentración industrial y poblacional en el eje norte-centro-costero se presenta como un factor distorsionante de cualquier proyecto de desarrollo del país. El 90% de la población venezolana habita al norte de los ríos Apure y Orinoco. Por ejemplo, en la franja norte costera, que suma apenas el 15% del territorio nacional, se apiña aproximadamente el 60% de la población.

En contraste existen amplios espacios territoriales casi totalmente despoblados : se estima que en todo el estado Amazonas y Guyana al sur de Puerto Ordaz (cerca de 40 % del territorio) viven menos de 1,5 millón de habitantes, (incluyendo a 300.000 indígenas), para una densidad de 0,5 habitantes/km², lo que ha permitido que se conserven intactas extensas áreas de bosque húmedo, sabanas y otras riquezas naturales de valor ecológico global. (161)

 

Indicadores demográficos

Población (miles, 2000)

25.310,2

Crecimiento de población (% anual)

1,2

Esperanza de vida al nacer (años)

72,5

Grado de urbanización (%)

88

Analfabetismo (% de la población)

8,9

Pobreza (% de la población por debajo de la linea de pobreza)

67,0

Desempleo (% de la población activa)

18,0

otros índices

 

Con el cambio de gobierno y de Constitución en 1999 se inició un proceso de equilibramiento territorial que busca distribuir más equitativamente la población y las actividades económicas en el territorio nacional, a través del establecimiento de ejes de desconcentración y del diseño de Planes Regionales de Desarrollo. Para mejor o para peor, más allá de una descentralización territorial se pretende intensificar los intercambios fronterizos con los países vecinos Colombia y Brasil y proceder a una integración económica de la región.  

 
Programa para el Equilibrio Territorial

  

 

2. Aproximación histórica del desarrollo del país

 

2.1. Período agroexportador 
Desde el siglo XVIII y hasta las primeras décadas del siglo pasado, la economía del país estaba principalmente basada en la exportación de productos agrícolas tales como el café (principal rubro exportado hacia Europa y Estados Unidos), cacao, tabaco y algodón, producidos en grandes plantaciones (100 - 1000 has) en los valles y partes bajas de las cordilleras, mientras que al norte de los Llanos se practicaba una ganadería extensiva alimentada con pastos naturales. (162)
 

Paralelamente a la producción para los mercados externos, los alimentos para gran parte de la población (maíz, trigo, yuca, frijoles) provenían de la agricultura tradicional, frecuentemente basada en sistemas migratorios, o de tala y quema, en las zonas montañosas al oeste y norte del país, donde se concentraba la mayor parte de la población. productividad, y en muchos casos la falta de propiedad privada por parte de los usuarios, no estimularon el trabajo e inversiones para establecer y mantener prácticas o estructuras conservacionistas, y así incluso algunas de ellas que existían de épocas anteriores en los Andes (especialmente las terrazas), al no tener mantenimiento, se perdieron, conduciendo a una fuerte degradación de los suelos por erosión y al desarrollo de grandes cárcavas. (211)

 

 

                             

 

Pero quizás el efecto más negativo que sufrió el ambiente durante este período, es la reducción de los bosques localizados en las cercanías de los centros poblados principales, originada por la necesidad de satisfacer los requerimientos de energía con carbón y leña.

   

2.2. Período minero-petrolero 

Por otro lado, muchos agricultores, buscando mejores salarios y condiciones de vida, comenzaron a desplazarse hacia las ciudades y los campos petroleros, cual producción empezo a incrementarse drásticamente a partir de 1920. La población rural bajo de un 80 % en 1920 a un 65 % en 1936, y Venezuela, que hasta entonces había sido autosuficiente en el abastecimiento alimentario de su población se convirtió en un fuerte importador de productos agrícolas.

Esta tendencia se acentuó a lo largo de todo el siglo por el acelerado crecimiento demográfico (3-4 % anual) y la mantención de un tipo de agricultura de subsistencia con muy bajos rendimientos, especialmente para los productos alimenticios.

Con el fin de cambiar esta situación, el Estado inició algunos programas para mejorar las condiciones sanitarias en las zonas rurales  y para desarrollar la formación e investigación agrícolas, creando en el nuevo Ministerio de Agricultura y Cría (MAC) un departamento encargado de velar por la conservación de los recursos naturales, incluyendo suelos, en las regiones montañosas.

 

Al controlarse exitosamente la malaria, en 1950 se inició un intenso desarrollo agrícola en los Llanos Occidentales, lo cual, mediante una agricultura mecanizada en parcelasde medianan extensión (20 - 200 has), permitió incrementar rápidamente y en alto grado la producción de cereales (especialmente arroz y maíz) y de otroscultivos como caña de azúcar. Impulsados por agricultores en buena proporción originarios de países europeos, es en esta época que se establecen los primeros sistemas de riego, siguiendo los patrones de manejo de climas templados. (211)

 

La Reforma Agraria, iniciada en 1960, uno de cuyos principales propósitos era estabilizar los agricultores migratorios de las áreas montañosas, haciéndolos propietarios de tierras incorporadas a la agricultura o en antiguas plantaciones abandonadas o poca productivas, no logró aumentar la productividad a través del uso de manejo conservacionista. Esto se debió, entre otras razones, a deficiencias en los programas de enseñanza y a fallas en las asistencias técnica y financiera, pero más que todo al la persistencia del sistema anticuado de tenencia de la tierra (derivado del feodalismo vigente en los tiempos de la Colonia). Las zonas boscosas, bajo jurisdicción del Estado, eran consideras de carácter público y por lo tanto a disposición de los agricultores deseosos de establecer cultivos. Los textos de la Reforma Agraria incluso reconocían la corta de los árboles como una « mejora » de la tierra, para la cual el Estado tenía que pagar si quería recuperar la parcela. Durante muchos tiempo la actividad de desbosque fue un buen negocio. (147)

Ahora bien, con el alza de los precios del petróleo en los años 70, el sector agrícola pasó definitivamente a ser marginal dentro de la economía venezolana, y así en 1983 se llegó a importar más del 50 % de los productos agrícolas para la alimentación, permaneciendo menos del 20 % de la población en zonas rurales. En los últimos años, la extracción, refinación y exportación del petróleo se ha convertido en la actividad económica más importante de Venezuela, complementada por la industria petroquímica. (162)

   

 

 

 

 

 

 

La explotación de minerales (oro, diamante, carbón, hierro, bauxita, etc.) y especialmente del petróleo, trajeron cambios substanciales en el paisaje venezolano y con ello, una serie de problemas ambientales asociados directamente a estas actividades.

 

 

 

2.3. Modelo de desarrollo actual

Las raíces de la problemática social actual en Venezuela se encuentran en su propio estilo de desarrollo. Esto incluye, muy especialmente, la casi inexistencia de procesos de innovación tecnológica y una educación basada en contenidos más que en procesos, que conduzcan al individuo a responsabilizarse por la satisfacción de sus necesidades de una manera armónica con el ambiente. (161)

 

El estilo de desarrollo venezolano se ha caracterizado, en innumerables oportunidades, por ser excesivamente dependiente de un solo producto, con escaso efecto multiplicador, pero capaz de generar suficientes divisas para importar todo tipo de bienes y servicios, al detrimento de las iniciativas internas. De hecho, con apenas 0,7 % del área terrestre del planeta, se estima que Venezuela posee 5,8 % de las reservas probables de petróleo del mundo y 2,5 % de gas natural, ocupando la sexta posición entre los productores de petróleo en el mundo y la séptima entre los exportadores (asi como la primera en Suramérica si se considera el consumo de gasolina per capita). 

En vista de esta situación favorable, el Estado venezolano adoptó la tesis de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), sobre la sustitución de importaciones y protegió excesivamente a los productores nacionales, quienes se convirtieron en fuerzas sociales poderosas y mediatizaron el poder político. La escasa atención que brindaron estas fuerzas a las necesidades de sus obreros y empleados, fue encubierta por un importante gasto público apoyado en las exportaciones petroleras, sin presiones tributarias significativas, es decir, por un Estado benefactor y paternalista. (162)

 

Sin embargo, tal situación era intrínsicamente insostenible : el modelo de desarrollo centrado en la sustitución de importaciones, se agotó por limitaciones en el mercado interno, y la deuda pública alcanzó proporciones peligrosas. El Estado interventor y clientelar fue cada vez más ineficiente, la pérdida de representatividad de los partidos políticos hizo perder sentido a la idea misma de democracia ; el ingreso petrolero per cápita pasó de US$ 1.500 en los años 70, a sólo US$ 300 en 1993, y la inflación galopante empezó a impedir, ya no sólo el ascenso social de la mayoría, sino la satisfacción de los más elementales requerimientos de alimentación.

Si bien hoy día, la actividad petrolera genera todavía 80 % de los ingresos fiscales y 70 % de las divisas del país, las tendencias actuales parecen indicar que en el afan de diversificar la base de sus exportaciones el gobierno estaría considerando dar impulsoa las actividades mineras y forestales, en particular en el inmenso territorio, por su mayor parte todavía en estado prístino, situado al Sur del Orinoco.

 

Programa Económico 2001

 

 

 

Entre los principales componentes de la política de desarrollo para la región de Guyana figuran los siguientes:

 

   Creación de una red de asentamientos en el interior despoblado de los estados Bolívar y Amazonas, especialmente a lo largo de la frontera con Brasil, Colombia y Guyana (de hecho estas áreas se hallan habitadas por comunidades indígenas).

   Un 15% de aumento poblacional mediante el fomento de la migración a las áreas rurales de los estados ubicados al sur del río Orinoco.

   Desarrollo acelerado de los recursos naturales y actividades económicas como la minería, la exploración petrolera, el turismo, la agricultura y la actividad forestal.

  Construcción de infraestructura como carreteras, pistas de aterrizaje y vías fluviales, con el fin de hacer presencia en las fronteras y garantizar la circulación de productos agrícolas y otros recursos naturales hacia los mercados externos.

En los próximos años, el paisaje natural bolivarence continuará transformándose producto de la actividad minera, ya que el Estado venezolano está propiciando la apertura minera mediante inversionistas extranjeros (esta apertura debe garantizar que se tomen las previsiones para minimizar la afectación del ambiente). (162)

 

 

3. Política ambiental

 

En una encuesta realizada recientemente en el país, la población, con 21%, señala como principal problema de Venezuela en materia ambiental la débil gestión institucional, con políticas poco claras, falta de guardería (control de impactos ambientales en las zonas pobladas y vigilancia directa en áreas protegidas), las permanentes reestructuraciones del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (MARN) – con tres ministros en un año – y un eterno clima de inestabilidad que afecta a todo su personal y conduce al mal manejo de las áreas protegidas.

 

Pese a este diagnóstico negativo, la política sobre recursos naturales de Venezuela tiene como base el fomento del desarrollo ambientalmente concebido, basándose en elementos de carácter institucional y legal. Desde el punto de vista legal, la política ha sido implementada a nivel nacional mediante la creación de un conjunto de decretos presidenciales, con los cuales se pretenden regular las actividades derivadas del aprovechamiento de los recursos forestales, la minería y el turismo. (96)

 

Basada en la nueva Constitución Política de 1999, la legislación del país en materia ambiental es definitivamente conservacionista (veáse  art. 127°, 128° y 129°) ; sin embargo, a nivel institucional la conservación de la biodiversidad todavía no se considera como parte integrante de la estrategia de desarrollo y hay una falta de apoyo al Sistema Nacional de Areas Protegidas - las llamadas Areas Bajo Regímen de Protección Especial (ABRAEs) – por parte de las más altas esféras políticas. En la ausencia de una verdadera Reforma Agraria que logre mejorar las condiciones socioeconómicas de las poblaciones rurales, será difícil – sino imposible – avanzar en el cumplimiento de la legislación. (147)

   

Estrategia Nacional de Conservación de la biodiversidad