
La
economía
venezolana se basa primordialmente en la producción
de petróleo,
de cual es país
fue el mayor exportador a nivel mundial hasta 1970.
La modernización
y diversificación
de su economía
ha venido siendo predicada a través de la aplicación
de las ganancias de la industria petrolera a otros
sectores. « Sembrando el petróleo »
ha sido el lema nacional desde los años 40.
El
potencial para esa diversificación
y crecimiento económico
se expandió
a raíz
del descubrimiento de importantes yacimientos de hierro,
níquel,
cobre, bauxita, diamantes y manganeso, entre otros,
en el Escudo
Guayanés, el « El Dorado »
nacional. Al Norte del país
se encuentran importantes yacimientos de carbón,
zinc, níquel, cobre, plata,
plomo, arenas silíceas, cromo y grandes depósitos
calcáreos y fosfatos. (161)
Durante
la década de los 60 los sucesivos gobiernos
impulsaro la substitución
de importaciones mediante tarifas proteccionistas
y una gama de subsidios al sector primario. Esto condujo
al desarrollo y expansión
de nuevas industrias orientadas a la exportación.
En 1970 se nacionalizaron las empresas petroleras
hasta ahora bajo control multinacional, y parte de
los ingresos invertidos en programas masivos de infraestructura
y servicios públicos.
Sin embargo, este proceso de modernización
y reestructuración
fue virtualmente paralizado por la recesión
global del 1980 al 83, así
como problemas internos de inflación,
manejo ineficiente de recursos, corrupción
y deficiencias de personal capacitado.
Pese
a los progresos significativos que se han registrado
en los últimos
años – un
aumento, aunque leve, de la inversión
en el sector agropecuario, la creación
de una industria liviana más
diversificada así
como un control más
eficiente de los recursos
naturales –
la situación
económica
se ha empeorado por el crecimiento de
la deuda externa, aumento del desempleo e inmigración
ilegal, conduciendo a una tasa de pobreza y criminalidad
entre las más
altas de Latinoamérica.
1.
Demografía
1.1.
Transición demográfica
1.2.
Distribución de la población en el territorio
2.
Aproximación histórica del desarrollo
del país
2.2.
Período minero-petrolero
2.3.
Modelo de desarrollo
actual
3.
Política ambiental
1.
Demografía
1.1.
Transición demográfica
La
dinámica demográfica de Venezuela es bastante singular
en la región : por un lado, se trata del país que
más ha crecido en las últimas cuatro décadas, llegando
a cuadruplicar su población (sobre la base de un fuerte
crecimiento natural y de un poderoso movimiento inmigratorio
que duró hasta los años 90), y por el otro es uno
de los países caribeños que más ha avanzado en
su transición demográfica
–
en el sentido de pasar de tener una población principalmente
joven y de crecimiento rápido a poseer otra relativamente
envejecida y de bajo crecimiento, situación en la
que ya están países como Uruguay o Cuba. El estadio
de esa transición en el cual se encuentra el país
es el correspondiente al grupo de países que presentan
una tasa moderada de natalidad con una baja tasa de
mortalidad (México, Brasil, Costa Rica, etc.).
El
fuerte crecimiento poblacional registrado durante
la segunda parte del siglo XX (de 5 millones de habitantes
en 1950 a más de 25 millones en el 2000) es el resultado
de una combinación de factores : alta tasa de
nacimientos junto con una reducción en la mortalidad
asi como importantes flujos migratorios desde Europa
y con
la llegada de ciudadanos procedentes de varios países
latinoamericanos
hasta
mediados de los años 80, cuando se paró súbitamente
la expansión económica producida por la comercialización
petrolera. Según el Centro
Latinoamericano de Demografía
(CELADE), entre 1950 y 1990 ese saldo positivo fue
de un millón y cuarto de personas.
1.2.
Distribución de la población en el territorio
El
temprano proceso de urbanización sufrido por la población
venezolana se aceleró desde 1970, pasando de ser urbano
el 71,8% de los habitantes al 88 % en la actualidad,
a causa de dos factores : el movimiento migratorio
interno del campo a la ciudad y el hecho de que la
inmigración internacional se dirigió principalmente
a las ciudades.
El
desequilibrio resultante en la ocupación del territorio
y el crecimiento de los centros urbanos, Maracaibo,
Barquisimeto, Valencia, Maracay, Caracas, Barcelona,
Puerto La Cruz, han acentuado el sesgo norte-costero
del poblamiento del país, es decir, la hegemonía de
la región centro-costera se ha consolidado con la
movilidad geográfica interna más reciente.
Esta
concentración industrial y poblacional en el eje norte-centro-costero
se presenta como un factor distorsionante de cualquier
proyecto de desarrollo del país. El 90% de la población
venezolana habita al norte de los ríos Apure y Orinoco.
Por ejemplo, en la franja norte costera, que suma
apenas el 15% del territorio nacional, se apiña aproximadamente
el 60% de la población.
En
contraste existen amplios espacios territoriales casi
totalmente despoblados : se estima que en todo
el estado Amazonas y Guyana al sur de Puerto Ordaz
(cerca de 40 % del territorio) viven menos de 1,5
millón de habitantes, (incluyendo a 300.000 indígenas),
para una densidad de 0,5 habitantes/km², lo que ha
permitido que se conserven intactas extensas áreas
de bosque húmedo, sabanas y otras riquezas naturales
de valor ecológico global.
(161)
|
Indicadores
demográficos
|
|
Población
(miles, 2000)
|
25.310,2
|
|
Crecimiento
de población
(% anual)
|
1,2
|
|
Esperanza
de vida al nacer (años)
|
72,5
|
|
Grado
de urbanización (%)
|
88
|
|
Analfabetismo
(% de la población)
|
8,9
|
|
Pobreza
(% de la población por debajo de la linea de
pobreza)
|
67,0
|
|
Desempleo
(% de la población activa)
|
18,0
|
Con
el cambio de gobierno y de Constitución en 1999 se
inició un proceso de equilibramiento territorial que
busca distribuir más equitativamente la población
y las actividades económicas en el territorio nacional,
a través del establecimiento de ejes de desconcentración
y del diseño de Planes Regionales de Desarrollo. Para
mejor o para peor, más allá de una descentralización
territorial se pretende intensificar los intercambios
fronterizos con los países vecinos Colombia y Brasil
y proceder a una integración económica de la región.
2.
Aproximación histórica del desarrollo del país
2.1.
Período agroexportador
Desde
el siglo XVIII y hasta las primeras décadas del siglo
pasado, la economía del país estaba principalmente
basada en la exportación de productos agrícolas tales
como el café (principal rubro exportado hacia Europa
y Estados Unidos), cacao, tabaco y algodón, producidos
en grandes plantaciones (100 - 1000 has) en los valles
y partes bajas de las cordilleras, mientras que al
norte de los Llanos se practicaba una ganadería extensiva
alimentada con pastos naturales.
(162)
Paralelamente
a la producción para los mercados externos, los
alimentos para gran parte de la población (maíz,
trigo, yuca, frijoles) provenían de la agricultura
tradicional, frecuentemente basada en sistemas
migratorios, o de tala
y quema, en las zonas montañosas al oeste
y norte del país, donde se concentraba la mayor
parte de la población. productividad, y en muchos
casos la falta
de propiedad privada
por parte de los usuarios, no estimularon el trabajo
e inversiones para establecer y mantener prácticas
o estructuras conservacionistas, y así incluso
algunas de ellas que existían de épocas anteriores
en los Andes (especialmente las terrazas), al
no tener mantenimiento, se perdieron, conduciendo
a una fuerte degradación de los suelos por erosión
y al desarrollo de grandes cárcavas. (211)
|
 |
 |
Pero
quizás el efecto más negativo que sufrió el ambiente
durante este período, es la reducción de los bosques
localizados en las cercanías de los centros poblados
principales, originada por la necesidad de satisfacer
los requerimientos de energía con carbón y leña.
2.2.
Período minero-petrolero
Por
otro lado, muchos agricultores, buscando mejores salarios
y condiciones de vida, comenzaron a desplazarse hacia
las ciudades y los campos petroleros, cual producción
empezo a incrementarse drásticamente a partir de 1920.
La población rural bajo de un 80 % en 1920 a un 65
% en 1936, y Venezuela, que hasta entonces había sido
autosuficiente en el abastecimiento alimentario de
su población se convirtió en un fuerte importador
de productos agrícolas.
Esta
tendencia se acentuó a lo largo de todo el siglo por
el acelerado crecimiento demográfico (3-4 % anual)
y la mantención de un tipo de agricultura de subsistencia
con muy bajos rendimientos, especialmente para los
productos alimenticios.
Con
el fin de cambiar esta situación, el Estado inició
algunos programas para mejorar las condiciones sanitarias
en las zonas rurales
y para desarrollar la formación e investigación
agrícolas, creando en el nuevo Ministerio de Agricultura
y Cría (MAC) un departamento encargado de velar por
la conservación de los recursos naturales, incluyendo
suelos, en las regiones montañosas.
Al
controlarse exitosamente la malaria, en 1950 se inició
un intenso desarrollo agrícola en los Llanos Occidentales,
lo cual, mediante una agricultura mecanizada en parcelasde
medianan extensión (20 - 200 has), permitió incrementar
rápidamente y en alto grado la producción de cereales
(especialmente arroz y maíz) y de otroscultivos como
caña de azúcar. Impulsados por agricultores en buena
proporción originarios de países europeos, es en esta
época que se establecen los primeros sistemas de riego,
siguiendo los patrones de manejo de climas templados.
(211)
La
Reforma Agraria, iniciada en 1960, uno de cuyos principales
propósitos era estabilizar los agricultores migratorios
de las áreas montañosas, haciéndolos propietarios
de tierras incorporadas a la agricultura o en antiguas
plantaciones abandonadas o poca productivas, no logró
aumentar la productividad a través del uso de manejo
conservacionista. Esto se debió, entre otras razones,
a deficiencias en los programas de enseñanza y a fallas
en las asistencias técnica y financiera, pero más
que todo al la persistencia del sistema anticuado
de tenencia de
la tierra (derivado del feodalismo vigente en
los tiempos de la Colonia). Las zonas boscosas, bajo
jurisdicción del Estado, eran consideras de carácter
público y por lo tanto a disposición de los agricultores
deseosos de establecer cultivos. Los textos de la
Reforma Agraria incluso reconocían la corta de los
árboles como una « mejora » de la tierra,
para la cual el Estado tenía que pagar si quería recuperar
la parcela. Durante
muchos tiempo la actividad de desbosque fue un buen
negocio. (147)
Ahora
bien, con el alza de los precios del petróleo en los
años 70, el sector agrícola
pasó definitivamente a ser marginal dentro de la economía
venezolana, y así en 1983
se llegó a importar más del 50 % de los productos
agrícolas para la alimentación, permaneciendo menos
del 20 % de la población en zonas rurales. En los
últimos años, la extracción, refinación y exportación
del petróleo se ha convertido en la actividad económica
más importante de Venezuela, complementada por la
industria petroquímica. (162)
| |
La
explotación de minerales (oro, diamante, carbón,
hierro, bauxita, etc.) y especialmente del petróleo,
trajeron cambios substanciales en el paisaje
venezolano y con ello, una serie de problemas
ambientales asociados directamente a estas actividades.
|
|
2.3.
Modelo de desarrollo
actual
Las
raíces de la problemática social actual en Venezuela
se encuentran en su propio estilo de desarrollo. Esto
incluye, muy especialmente, la casi inexistencia de
procesos de innovación tecnológica y una educación
basada en contenidos más que en procesos, que conduzcan
al individuo a responsabilizarse por la satisfacción
de sus necesidades de una manera armónica con el ambiente.
(161)
El
estilo de desarrollo venezolano se ha caracterizado,
en innumerables oportunidades, por ser excesivamente
dependiente de un solo producto, con escaso efecto
multiplicador, pero capaz de generar suficientes divisas
para importar todo tipo de bienes y servicios, al
detrimento de las iniciativas internas. De
hecho, con apenas
0,7 % del área terrestre del planeta, se estima que
Venezuela posee 5,8 % de las reservas probables de
petróleo del mundo y 2,5 % de gas natural, oc upando
la sexta posición entre los productores de petróleo
en el mundo y la séptima entre los exportadores (asi
como la primera en Suramérica si se considera el consumo
de gasolina per capita).
En
vista de esta situación favorable, el Estado venezolano
adoptó la tesis de la Comisión
Económica para América Latina (CEPAL), sobre la
sustitución de importaciones y protegió excesivamente
a los productores nacionales, quienes se convirtieron
en fuerzas sociales poderosas y mediatizaron el poder
político. La escasa atención que brindaron estas fuerzas
a las necesidades de sus obreros y empleados, fue
encubierta por un importante gasto público apoyado
en las exportaciones petroleras, sin presiones tributarias
significativas, es decir, por un Estado benefactor
y paternalista. (162)
Sin
embargo, tal situación era intrínsicamente insostenible :
el modelo de desarrollo centrado en la sustitución
de importaciones, se agotó por limitaciones en el
mercado interno, y la deuda pública alcanzó proporciones
peligrosas. El Estado interventor y clientelar fue
cada vez más ineficiente, la pérdida de representatividad
de los partidos políticos hizo perder sentido a la
idea misma de democracia ; el ingreso petrolero
per cápita pasó de US$ 1.500 en los años 70, a sólo
US$ 300 en 1993, y la inflación galopante empezó a
impedir, ya no sólo el ascenso social de la mayoría,
sino la satisfacción de los más elementales requerimientos
de alimentación.
Si
bien hoy día, la actividad
petrolera genera todavía 80 % de los ingresos fiscales
y 70 % de las divisas del país, las tendencias actuales
parecen indicar que en el afan de
diversificar
la base de sus exportaciones el gobierno estaría considerando
dar impulsoa
las actividades mineras y forestales, en particular
en el inmenso territorio, por su mayor parte todavía
en estado prístino, situado al Sur
del Orinoco.
Programa
Económico 2001
Entre
los principales componentes de la política de desarrollo
para
la región
de
Guyana figuran los siguientes:
Creación de una red de asentamientos en el
interior despoblado de los estados Bolívar y Amazonas,
especialmente a lo largo de la frontera con Brasil,
Colombia y Guyana (de hecho estas áreas se hallan
habitadas por comunidades indígenas).
Un 15% de aumento poblacional mediante el fomento
de
la migración
a las áreas rurales de los estados ubicados al sur
del río Orinoco.
Desarrollo acelerado de los recursos naturales
y actividades económicas como la minería, la exploración
petrolera, el turismo, la agricultura y la actividad
forestal.
Construcción de infraestructura como
carreteras, pistas de aterrizaje y vías
fluviales, con el fin de hacer presencia en las fronteras
y garantizar la circulación
de productos agrícolas y otros recursos naturales
hacia los mercados externos.
En
los próximos años, el paisaje natural bolivarence
continuará transformándose
producto de la actividad minera, ya que el Estado
venezolano está propiciando la
apertura minera mediante inversionistas extranjeros
(esta apertura debe garantizar que se tomen las
previsiones para minimizar la afectación del ambiente).
(162)
3.
Política ambiental
En
una encuesta realizada recientemente en el país, la
población, con 21%, señala como principal problema
de Venezuela en materia ambiental la débil gestión
institucional, con políticas poco claras, falta de
guardería (control de impactos ambientales en las
zonas pobladas y vigilancia directa en áreas protegidas),
las permanentes reestructuraciones del Ministerio
del Ambiente y los Recursos Naturales (MARN) –
con tres ministros en un año – y un eterno clima de
inestabilidad que afecta a todo su personal y conduce
al mal manejo de las áreas protegidas.
Pese
a este diagnóstico negativo, la política sobre recursos
naturales de Venezuela tiene como base el fomento
del desarrollo ambientalmente concebido, basándose
en elementos de carácter institucional
y legal.
Desde el punto de vista legal, la política ha sido
implementada a nivel nacional mediante la creación
de un conjunto de decretos
presidenciales, con los cuales se pretenden regular
las actividades derivadas del aprovechamiento de los
recursos forestales, la minería y el turismo. (96)
Basada
en la nueva Constitución
Política de
1999, la legislación del país en materia ambiental
es definitivamente conservacionista (veáse art. 127°,
128° y 129°) ; sin embargo, a nivel institucional
la conservación de la biodiversidad todavía no se
considera como parte integrante de la estrategia de
desarrollo y hay una falta de apoyo al Sistema
Nacional de Areas Protegidas - las llamadas Areas
Bajo Regímen de Protección Especial (ABRAEs) – por
parte de las más altas esféras políticas. En la ausencia
de una verdadera Reforma Agraria que logre mejorar
las condiciones
socioeconómicas de las poblaciones rurales, será
difícil – sino imposible – avanzar en el cumplimiento
de la legislación. (147)
Estrategia
Nacional de Conservación de
la biodiversidad
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