Autor: Stephane Pauquet


 

 

 

De manera general, la mayoría de los problemas relacionados con el uso actual de los recursos naturales se origina en las condiciones de tenencia u otorgación de derechos de uso de los mismos, que no ofrecen garantías de largo plazo, dando lugar a un enfoque extractivista, que pocas veces ha tomado en cuenta su aptitud, primando el concepto de explotación que maximiza el valor económico presente y no considera las posibilidades futuras, ni la capacidad y costo de reposición. (175)

 

Por ejemplo, por lo general se considera que los problemas de tenencia cuentan entre las causas principales de la rápida deforestación en América Latina. La inseguridad de la tenencia en las tierras agrícolas impide que éstas se utilicen en forma más racional y con gran intensidad de mano de obra, lo que podría reducir las presiones migratorias hacia las áreas de frontera. En las zonas fronterizas, la imposibilidad de que los gobiernos hagan respetar sus derechos de propiedad, y otras políticas equivocadas, fomentan la eliminación de la cubierta forestal en forma particularmente aguda. (152 a)

Esas fallas de mercado y de políticas promueven el manejo inadecuado de la tierra : así, en América Latina, la existencia de legislación incompleta, la demora en la reglamentación de la Ley y el saneamiento de los derechos de propiedad sobre la tierra (en muchos países existe todavía un sistema informal de posesión física de la tierra (115), limitan el desarrollo de un mercado de tierras dinámico, eficiente, que promueva el uso sostenible de este recurso en sus distintas alternativas posibles (73).

 

El acceso a la tierra y demás recursos productivos es uno de los medios más eficaces para garantizar la seguridad alimentaria y combatir la pobreza rural. Los campesinos que obtienen tierras aptas para la agricultura incrementan la productividad de los cultivos, producen bienes más remunerativos y hacen un uso más eficiente de los recursos, contribuyendo al desarrollo de sistemas agrícolas más sostenibles. No obstante, en las condiciones actuales de distribución y tenencia de la tierra en la región, las propiedades grandes, ocupan generalmente los mejores suelos, tanto por la presencia de pendientes bajas como por la calidad de los mismos, mientras que los pequeños propietarios (minifundios) ocupan las tierras situadas en pendientes fuertes y con las peores características.

Esto origina una distorsión en el uso del suelo, pues por una parte se subutiliza la tierra con ganadería en zonas aptas para el desarrollo agrícola y, por otra parte, se sobreutiliza el recurso en las zonas más frágiles, con las consecuencias lógicas de erosión y degradación del suelo. (86)

Según la teoría económica, al aumentar la seguridad de tenencia en las áreas agrícolas establecidas debería aumentar la productividad, el uso de la mano de obra y la eficacia de las transacciones del mercado de tierras.

 

Las experiencias obtenidas en la región confirman que con un título de propiedad es más fácil obtener crédito y se invierte más en las explotaciones agrícolas. Por lo tanto, el fortalecimiento de los derechos de propiedad es un elemento importante de toda estrategia encaminada a fomentar la agricultura intensiva y la generación de empleo. También se reducen las presiones demográficas sobre los recursos forestales y la demanda de una mayor producción agrícola. Sin embargo, la seguridad de tenencia debe estar complementada con la eliminación de la parcialidad en las políticas, que facilita la concentración de tierras en manos de grandes propietarios y la subutilización de las tierras productivas.

 

En las áreas forestadas, las políticas de tenencia de la tierra tienen un papel importante para reducir el interés en la deforestación. Pero las políticas relacionadas con los derechos de propiedad por sí solas no pueden ser el elemento central de una estrategia para reducir las presiones sobre los bosques en la zonas de frontera. Sean cuales fueren esas políticas, es probable que la tala delbosque persista si las áreas colonizadas no ofrecen suficientes oportunidades de empleo a los migrantes. Además, las tendencias a la deforestación van a perdurar si las políticas de los gobiernos siguen apoyando el desmonte, al otorgar derechos de propiedad ex post-facto a los colonos y aumentar la rentabilidad privada de otros usos no sostenibles de la tierra.      

Una solución al problema de tenencia de la tierra pasa indudablemente por la reversión, la expropiación y el reagrupamiento de tierras para allanar la inseguridad jurídica. Lamentablemente a pesar de tener puntos favorables en algunas leyes, en la región todavía no existe la voluntad política de asumirlas.

 

Estudio de caso : Bolivia

   

 

Recomendaciones

 

 


 

Enlaces de interés :  

 

La Tenencia de la Tierra en América Latina : El Estado del Arte de la Discusión en la Región
Reglamentaciones jurídicas sobre el acceso a la tierra de la mujer rural en países de América Central y el Caribe (archivo PDF)
Renta y Mercado de la Tierra Agrícola: Algunas Indicaciones de los Casos Venezolano y Chileno
 
 
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