De
manera general, la mayoría de los problemas relacionados
con
el
uso actual de los recursos naturales se origina en las
condiciones de tenencia u otorgación de derechos de uso
de los mismos, que no ofrecen garantías de largo plazo,
dando lugar a un enfoque extractivista, que pocas veces
ha tomado en cuenta su aptitud, primando el concepto de
explotación que maximiza el valor económico presente y
no considera las posibilidades futuras, ni la capacidad
y costo de reposición. (175)
Por
ejemplo, por lo general se considera que los problemas
de tenencia cuentan entre las causas principales de la
rápida deforestación en América Latina. La inseguridad
de la tenencia en las tierras agrícolas impide que éstas
se utilicen en forma más racional y
con gran intensidad de mano de obra, lo que podría reducir
las presiones migratorias hacia
las áreas de frontera. En las zonas fronterizas, la
imposibilidad de que los gobiernos hagan respetar sus
derechos de propiedad,
y otras políticas equivocadas, fomentan la eliminación
de la cubierta forestal en forma particularmente aguda.
(152
a)
Esas
fallas de mercado y de políticas promueven el manejo inadecuado
de la tierra : así, en América Latina, la existencia
de legislación incompleta, la demora en la reglamentación
de la Ley y el saneamiento de los derechos de propiedad
sobre la tierra (en muchos países
existe todavía un sistema informal de posesión física
de la tierra (115),
limitan el desarrollo de un mercado de tierras
dinámico, eficiente, que promueva el uso sostenible de
este recurso en sus distintas alternativas posibles (73).
El
acceso a la tierra y demás recursos productivos es uno
de los medios más eficaces para garantizar la seguridad
alimentaria y combatir la pobreza
rural. Los campesinos que obtienen tierras aptas para
la agricultura incrementan la productividad de los cultivos,
producen bienes más remunerativos y hacen un uso más eficiente
de los recursos, contribuyendo al desarrollo de sistemas
agrícolas más sostenibles. No obstante, en
las condiciones actuales de distribución y tenencia de
la tierra en la región, las propiedades grandes, ocupan
generalmente los mejores suelos, tanto por la presencia
de pendientes bajas como por la calidad de los mismos,
mientras que los pequeños propietarios (minifundios) ocupan
las tierras situadas en pendientes fuertes y con las peores
características.
Esto
origina
una distorsión en el uso del suelo, pues por una parte
se subutiliza la tierra con ganadería en zonas aptas para
el desarrollo agrícola y, por otra parte, se sobreutiliza
el recurso en las zonas más frágiles, con las consecuencias
lógicas de erosión y degradación del suelo.
(86)
Según
la teoría económica, al aumentar la seguridad de tenencia
en las áreas agrícolas establecidas debería aumentar la
productividad, el uso de la mano de obra y la eficacia
de las transacciones del mercado de tierras.
Las
experiencias obtenidas en la región confirman que con
un título de propiedad es más fácil obtener crédito y
se invierte más en las explotaciones agrícolas. Por lo
tanto, el fortalecimiento de los derechos de propiedad
es un elemento importante de toda estrategia encaminada
a fomentar la agricultura intensiva y la generación de
empleo. También se reducen las presiones demográficas
sobre los recursos forestales y la demanda de una mayor
producción agrícola. Sin embargo, la seguridad de tenencia
debe estar complementada con la eliminación de la parcialidad
en las políticas, que facilita la concentración de tierras
en manos de grandes propietarios y la subutilización de
las tierras productivas.
En
las áreas forestadas, las políticas de tenencia de la
tierra tienen un papel importante para reducir el interés
en la deforestación. Pero las políticas relacionadas con
los derechos de propiedad por sí solas no pueden ser el
elemento central de una estrategia para reducir las presiones
sobre los bosques en la zonas de frontera. Sean cuales
fueren esas políticas, es probable que la tala delbosque
persista si las áreas colonizadas no ofrecen suficientes
oportunidades de empleo a
los migrantes. Además, las tendencias a la deforestación
van a perdurar si las políticas de los gobiernos siguen
apoyando el desmonte, al otorgar derechos de propiedad
ex post-facto a los colonos y aumentar la
rentabilidad privada de otros usos no
sostenibles de la tierra.
Una
solución al problema de tenencia de la tierra pasa indudablemente
por la reversión, la expropiación y el reagrupamiento
de tierras para allanar la inseguridad
jurídica.
Lamentablemente a pesar de tener puntos favorables en
algunas leyes, en la región todavía no existe la voluntad
política de asumirlas.
Estudio
de caso : Bolivia

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