2.
El Instituto Nacional de Recursos Naturales
(INRENA)
3.
La planificación en las áreas protegidas
4.
Financiamiento y capacitación
5.
Un nuevo Parque Nacional para el Perú
6.
Diagnóstico del SINANPE
6.1
Principales amenazas a la biodiversidad
del país
6.2
Principales amenazas a las áreas
protegidas
........6.2.1 Amenazas
de carácter institucional y estratégico
6.2.2
Amenazas
de carácter local
6.3
Deficiencias
en la gestión de la información
1.
El Sistema Nacional de Areas Protegidas por el Estado
El
sistema peruano de áreas naturales protegidas cumple
un rol
muy
importante dentro de la conservación de la diversidad
biológica,
debido a que alberga una de las mayores y más importantes
muestras de la diversidad del planeta.
Algunas
de las áreas
protegidas
más notables del mundo se encuentran aquí, y en su
conjunto el Sistema Nacional de Areas Protegidas por
el Estado (SINANPE),
conformado por 52 unidades que totalizan una superficie
de casi
17
millones
de hectáreas
(13,2 % del territorio nacional), constituye un elemento
fundamental en la conservación del
patrimonio biológico de la humanidad.
Sin
embargo, el Sistema enfrenta una serie de carencias
y presenta grandes necesidades en los aspectos de
equipamiento e infraestructura, que no permiten una
adecuada operación, ni alcanzar plenamente los objetivos
para lo cual ha sido establecido. Las dificultades
económicas y financieras que enfrenta el gobierno,
motivando un coyuntural
decaimiento de la atención gubernamental a estas áreas,
no han permitido que se logre una asignación presupuestaria
acorde con su importancia global. (94)
Reseña
histórica
La
administración de las áreas protegidas en el Perú
se inicia a partir de la década de los años 70, época
en que se establece el mayor número de áreas protegidas.
Las áreas protegidas eran inicialmente atendidas por
la Subdirección de Parques Nacionales, dentro de una
de las direcciones de línea de la Dirección General
Forestal y de Fauna dependiente del Ministerio
de Agricultura,
en la década de los años 80 la Dirección General de
Parques Nacionales del Instituto Nacional Forestal
y de Fauna (INFOR) asume la administración y conducción
de las áreas protegidas. A partir del año 1990 se
crea el Programa Nacional Parques Nacionales – Perú
que tuvo vigencia hasta 1992, etapa durante la cual
crea el Sistema Nacional de Areas Protegidas por el
Estado (SINANPE).
Si
bien este programa tenía autonomía administrativa,
presupuestal y técnica, dependía jerárquicamente de
la Dirección General Forestal y de Fauna y mantenía
coordinación con las Direcciones Regional, Agraria,
ONGs y otras
instituciones. (38)
Historía
detallada del SINANPE
2.
El Instituto Nacional de Recursos Naturales (INRENA)
A
fines de 1992, mediante la Ley
Orgánica del Ministerio de Agricultura (D.L. N°25.902),
se crea el Instituto
Nacional de Recursos Naturales (INRENA) como organismo
público descentralizado del Ministerio de Agricultura,
con personería jurídica de derecho público interno
y autonomía técnica, administrativa, económica y financiera.
Este organismo tiene como ámbito de competencia el
nivel nacional y su accionar se encuentra en estrecha
relación con los gobiernos regionales, locales, organizaciones
agrarias e instituciones públicas y privadas.
El
INRENA cuenta con cinco órganos de Línea :
Dirección General Forestal (DGF)
Dirección General de Aguas y Suelos (DGAS)
Dirección General de Estudios y Proyectos de
Recursos Naturales
Dirección General de Medio Ambiente Rural
Dirección de Areas Protegidas y Fauna Silvestre
(DGAFPS), encargada de la gestión del SINANPE.
Esta
última es la entidad encargada de proponer las políticas,
planes y normas para la adecuada gestión y manejo
de las Unidades que componen el SINANPE, asimismo
es la encargada de proponer las políticas, planes
y normas para el uso sostenible de la fauna silvestre
y de supervisar y controlar los mismos.
3.
La
planificación en las áreas protegidas
La
planificación estratégica para las áreas protegidas
se inicia a fines de los años 70, etapa en la cual
se desarrolla un marco conceptual antes de la declaración
de las áreas protegidas. Hasta 1975 se planificó el
establecimiento de nuevas áreas y se definió las categorías
a ser utilizadas, buscando cubrir la mayor representatividad
posible de la diversidad biológica del país, basándose
en las zonas
de vida y regiones biogeográficas. (38)
En
el establecimiento de las áreas protegidas se consideran
una gradualidad de usos y opciones, que incluyen :
Areas
de uso indirecto,
como aquellas que permiten la investigación científica
no manipulativa, la recreación y el turismo, en zonas
apropiadamente designadas y manejadas para ello. En
estas áreas no se permite la extracción de recursos
naturales,
así como modificaciones y transformaciones del ambiente
natural. Son
áreas de uso indirecto los Parques
Nacionales, Santuarios
Nacionales y los
Santuarios
Históricos.
Areas
de uso directo,
como aquellas que permiten el aprovechamiento o extracción
de recursos, prioritariamente por las poblaciones
locales, en aquellas zonas y lugares y para aquellos
recursos, definidos por el plan de manejo del área.
Otros usos y actividades que se desarrollen deberán
ser compatibles con los objetivos del área. Son áreas
de uso directo las Reservas
Nacionales, Reservas
Paisajísticas, Refugios
de Vida Silvestre, Reservas
Comunales, Bosques
de Protección, Cotos
de Caza y Areas de Conservación Regionales.
(143)
En
1976 se elaboró el primer Plan Director del Sistema
Nacional de Unidades de Conservación, el que contenía
un diagnóstico, políticas, estrategias y metas a corto,
mediano y largo plazo. Este Plan constituyó el primer
documento integral de planificación. (214)
Desde
esta fecha son evidentes los cambios ocurridos en
el proceso de planificación para las áreas protegidas,
pasándose paulatinamente de esquemas clásicos hacia
una planificación estratégica – enmarcada en la Estrategia
Nacional de Diversidad Biológica – y sobre todo
procurando mayor participación
de las comunidades locales, que ha dado buenos
resultados y mayores logros a la gestión de las áreas
protegidas.
La
planificación de las áreas protegidas ha evolucionado
dentro de la planificación nacional y regional de
manera concordante con el tratamiento general de los
aspectos ambientales en los planes y políticas de
desarrollo del país. Los planes de desarrollo de mediano
plazo – para los períodos 1980-85 y 1985-90 – plantearon
lineamientos de política referidos al carácter sistemático
de las áreas protegidas y en los planes operativos
anuales se detallaron acciones específicas para determinar
áreas. Por otro lado, en el plan de desarrollo de
largo plazo 1978-2000, se establecieron las primeras
orientaciones de política para las áreas protegidas
.
En
el proceso de planificación de cada unidad se han
elaborado diversos documentos :
Planes
Maestros, que establecen pautas para el manejo,
desarrollo y usos permitidos en las áreas protegidas,
y tienen una vigencia aproximada de 5 a 10 años, Planes
Maestros. Pese a su importancia, aún es muy reducido
el número de Planes Maestros aprobados y puestos en
vigencia. (73)
Planes de Manejo,
que establecen pautas de manejo para los programas
de manejo y protección de recursos, uso público y
administración del área y ;
Planes operativos, que son documentos de planificación
para alcanzar objetivos de conservación de un área
protegida en un período de 2 años.
Seguimiento
y evaluación en el cumplimiento de los planes
Para
efectuar el seguimiento y evaluación en el cumplimiento
de los planes establecidos, la administración del
SINANPE, utiliza la fase de control concurrente o
Supervisiones Técnicas y Administrativas, mecanismo
por el cual puede monitorear si los controles y procedimientos
operan de manera apropiada. (9)
4.
Financiamiento y capacitación
El
SINANPE cuenta con escaso personal, en número insuficiente
para cubrir el ámbito territorial que abarcan. Cabe
señalar, además, que parte del presupuesto para pagar
a este personal lo aportan los gobiernos regionales
y ONGs.
Sin
embargo, el INRENA últimamente ha venido implementando
las diferentes áreas
protegidas a través de un proyecto de inversión financiado
por el gobierno. Adicionalmente se vienen impulsando
programas de capacitación para el personal de
las regiones agrarias que trabajan directamente con
los recursos naturales, en la que
participa el personal de las áreas protegidas, y un
programa de capacitación en el marco del Proyecto
« Ayuda en la Planificación para la Elaboración
de una Estrategia en las Areas Naturales Protegidas » (FANPE).
De igual forma se viene promoviendo la participación
del personal de las áreas protegidas a cursos y talleres
al exterior. (38)
5.
Un nuevo Parque Nacional para el Perú
El
Parque
Nacional Cordillera Azul fue inicialmente parte
del Bosque Nacional Biabo-Cordillera Azul, creado
el año 1963, siendo considerado en ese entonces como
zona de aprovechamiento forestal. La variedad de especies
y hábitats existentes en una parte importante del
mismo, determinó un cambio en la denominación de esa
área al de Parque Nacional, aprobado mediante D.S.
N° 031-2001-AG el 21 de mayo del 2001.
El
Parque Nacional Cordillera Azul, comprende 1.353.190
has de superficie, entre el río Huallaga (el valle
de la coca del departamento de San Martín) y el río
Ucayali. De sur a norte, abarca más de 300 km y comprende
4 departamentos. Su abrupta geografía incluye territorios
que van desde los 2400 msnm en las crestas de las
montañas, donde se desarrollan bosques enanos y extensos
pajonales, hasta los bosques inundables del llano
amázónico a 200 msnm. La dificultad en el acceso ha
permitido que hasta la fecha estos bosques se conserven
casi del todo intactos, a saber sin población alguna,
a excepción de algunos grupos de madereros itinerantes.
Galería
de Fotos
6.
Diagnóstico del SINANPE
El
13,2 % del territorio nacional (16.967.975
has)
pertenece al SINANPE. Si bien esto representa una
superficie relevante con respecto a la superficie
protegida en los demás países de la región (ver
Tabla), cabe
precisar que más del 50 % de la extensión de las áreas
protegidas se ha incorporado a partir de la década
del 90, perteneciendo el 95 % de las nuevas unidades
a la categoría de Zonas
Reservadas (provisional), entre las cuales sobresale
la ZR
Alto Purús, creada
por D.S. Nº030-2000-AG del 7 de julio del 2000,
que ocupa el 45 % de la extensión de esta categoría.
En
breve, las áreas protegidas asignadas a una categoría
definitiva no ocupan más del 5 % del territorio nacional,
es
decir, el 9% de la superficie del país se encuentra
protegida bajo categorías
de carácter provisional. A esto se suma el hecho
que varias de las zonas de vida del país, entre las
cuales se encuentran algunas ecoregiones
únicas a
nivel global,
aún no están incluidas en el SINANPE. Estas zonas
fueron evaluadas en un recién Inventario
de los Sitios Prioritarios para la Conservación.
|
Categoría
|
Número
|
Extensión
|
|
Has
|
%
del SINANPE
|
|
Parque
Nacional
|
8
|
4.271.370
|
25,10
|
|
Reserva
Nacional
|
8
|
2.946.690
|
17,30
|
|
Santuario
Nacional
|
6
|
43.128
|
0,25
|
|
Santuario
Histórico
|
3
|
35.390
|
0,20
|
|
Zona
Reservada
|
17
|
9.122.294
|
54,00
|
|
Bosque
de Protección
|
6
|
389.990
|
2,30
|
|
Reserva
Comunal
|
1
|
34.740
|
0,20
|
|
Coto
de caza
|
2
|
124.375
|
0,75
|
|
TOTAL
|
51
|
16.967.975
|
100.0
|
|
Fuente
:
CONAM.
2000. Informe nacional sobre el estado del
ambiente. Consejo Nacional del Ambiente and
GEO Perú, Lima. |
6.1
Principales amenazas a la biodiversidad del
país
destrucción y fragmentación de hábitats ;
sobre-explotación ;
caza furtiva ;
contaminación ;
introducción de especies exóticas.
(143)
6.2
Principales amenazas a las áreas protegidas
En
los Parques Nacionales las principales amenazas corresponden
al uso maderero informal de los bosques y la agricultura.
En la Reservas Nacionales los problemas más serios
se relacionan con la extracción de recursos no renovables
(hidrocarburos y minerales) y con la extracción de
productos hidrobiológicos con fines comerciales. En
los Santuarios Nacionales se registran serios problemas
de agricultura, ganadería y pesca.
La
región de la Selva amazónica, que representa el 60
% del territorio nacional, alberga aproximadamente
el 78 % de la superficie de las áreas protegidas (siendo
el
18 % de su extensión bajo algún tipo de protección)
(73) ;
por lo tanto estas las áreas protegidas amazónicas
revisten una importancia particular para el SINANPE.
Las
principales
amenazas a esas áreas son las siguientes :
la colonización,
tanto dirigida como espontánea ;

la deforestación para agricultura
migratoria (agricultura de subsistencia y plantaciones
de coca) ;
problemas de tenencia
de la tierra con comunidades locales ;
la extracción de especies
de flora (principalmente
madereras)
y fauna en forma ilegal ;

la quema y uso de
pastos para ganado ;
la construcción de vías y carreteras.
las actividades mineras y petroleras
; (214)
El
diagnóstico presentado a continuación es un trabajo
del Comité Preparatorio del Primer Congreso Latinomericano
de Parques Nacionales y Otras Areas Protegidas (1997)
(143).
El estudio clasificó
las
amenazas
a las áreas protegidas en 2 grupos distintos :
6.2.1
Amenazas
de carácter institucional y estratégico
Este
tipo de amenazas afectan la fortaleza del sistema
y por lo general resultan asociadas a intereses económicos
importantes y a proyectos de desarrollo energéticos,
mineros o similares. Se pueden señalar como aspectos
importantes, los siguientes :
Bajo grado de entendimiento y de percepción
del concepto de áreas protegidas entre quienes tienen
influencia en la opinión pública y en la toma de decisiones
en el país. La percepción todavía predominante es
que las áreas protegidas son propuestas simplemente
proteccionistas, fuera de contexto en un país en vía
de desarrollo. Esta errónea visión de las áreas protegidas,
que implica una comprensión parcial o equivocada del
concepto de conservación, influye negativamente en
un mayor desarrollo y consolidación del sistema. Finalmente,
esto determina que el tema de las área protegidas
no pueda ser tratado de una manera apropiada, en el
contexto del proceso de reforma de la estructura y
el rol del Estado.
Ligado a lo anterior, se puede mencionar la
persistencia en la formulación de propuestas cortoplacistas
(« desarrollistas »), que resultan contrarias
a los objetivos y la naturaleza de las áreas ;
en la mayoría de casos este tipo de iniciativas afectan
también las relaciones y el trabajo que a nivel local
y regional, puede venir realizando la administración
de las áreas o las organizaciones que colaboran con
ella, de una manera coherente y con visión de largo
plazo.
La posibilidad de una aplicación extrema de
políticas de apertura del mercado y liberación de
la economía, también constituye una amenaza para las
áreas naturales protegidas, porque puede llevar a
tomar decisiones sobre su gestión y uso que comprometan
su integridad y estabilidad.
La situación de pobreza
y extrema pobreza, condición que caracteriza la mayor
parte del ámbito rural del país, constituye una de
las causas principales de amenaza para las áreas protegidas.
Si la población local no encuentra alternativas y
más bien percibe en los recursos del área protegida
la posibilidad de obtención de ingresos, especialmente
mediante usos poco sustentables, se genera una amenaza
importante, a pesar de los beneficios indirectos y
servicios ambientales que ellas puedan proporcionar
a la población.
La
desactualización o desfase de la legislación
y falta de articulación y coherencia en ciertos casos,
determinan una permanente situación de riesgo para
las áreas protegidas, aún para las de protección estricta.
Existe la posibilidad que en cualquiera de ellas,
independientemente de su categoría, puedan realizarse
actividades de uso directo de recursos no renovables.
A pesar que desde hace varios años existe este riesgo,
a la fecha no se han presentado aún mayores conflictos.
Resulta destacable que en estos últimos cinco años,
por lo menos en lo que respecta a la exploración petrolera,
las áreas protegidas de carácter estricto han sido
excluídas de los territorios que son solicitados y
entregados a la actividad petrolera. No ocurre lo
mismo con las zonas reservadas, especialmente en la
región amazónica, donde varias de ellas son en la
actualidad objeto de exploración y explotación petrolera.
Sin embargo, cabe mencionar que estas actividades
se están llevando a cabo con evaluaciones de impacto
ambiental supervisado y con un manejo aparentemente
adecuado, aunque los procedimientos e injerencias
de la autoridad nacional aún no son lo suficientemente
claros.
6.2.2
Amenazas
de carácter local
Otro
grupo de amenazas o riesgos, que se derivan en mayor
grado de actividades de nivel local, son las siguientes :
Una debilidad, manifestada mayormente en el
nivel del contexto local-regional de las áreas protegidas,
es la falta de resolución en el Sistema para abordar
los problemas sociales y humanos que las afectan.
No se realiza, en los diferentes niveles del Sistema
y con suficiente firmeza, la exploración y definición
de
soluciones consistentes a los problemas sociales.
La falta de respuestas puede finalmente desembocar
en la inviabilidad y la no sostenibilidad social de
las áreas protegidas.
Otra amenaza, en cierta forma ligada a la anterior,
es el desarrollo de actividades extractivas o de uso
directo de los recursos sin un manejo adecuado y sin
prácticas sostenibles por parte de la población local,
incompatibles con los objetivos del área. La falta
de regulaciones y de manejo de estas actividades –
peor aún si producen efectos negativos significativos
en las áreas – puede ocasionar la pérdida de credibilidad
de esta propuesta.
Otro riesgo, ligado también a la actividad
humana en las áreas, es el que se pueda incurrir en
actividades de turismo incontrolado, que crezca explosivamente
y que no se sujete en forma efectiva a la autoridad
del área. Actualmente, en el Perú el turismo es considerado
como una gran posibilidad económica y constituye una
de las prioridades del gobierno. Esto coincide
además con el crecimiento sostenido en el mercado
internacional del turismo a la naturaleza. Si no se
logra efectuar un
adecuado control para un desarrollo ambientalmente
saludable de esta actividad,
algunas áreas protegidas puedan enfrentar serios impactos
negativos, en el corto
plazo.
Las acciones subversivas que afectaron el desarrollo
del país en la década de los 80, y primera mitad de
los 90 y que ahora han disminuído en forma considerable,
así como el cultivo y tráfico ilícito de coca, constituyen
también amenazas reales a las áreas protegidas, en
especial las que están ubicadas en la región de Ceja
de Selva. (143)
6.3
Deficiencias
en la gestión de la información
La
información en el SINANPE generalmente ha estado referida
a los resultados de las investigaciones y los datos
biológicos generales de proyectos que no responden
a las necesidades de información para fines de planificación
del manejo de las áreas.en los proyectos en las áreas
protegidas; esta información ha estado caracterizada
en general por su escasa validez en el tiempo
y
en los casos que se ha efectuado trabajos de
largo plazo, en general ha abarcado aspectos de investigación
básica con muy baja aplicación al manejo.
(214)
La
mayoría de las áreas protegidas genera información
que no ha sido sistematizada. En términos generales,
se puede decir que no existe un sistema de información
apropiado para la evaluación y seguimiento del SINANPE,
que contribuya al proceso de toma de decisiones, asimismo
que la información técnica y datos biológicos que
se genera a partir de estudios en áreas protegidas,
no necesariamente es útil en el corto plazo para la
administración, dado que los trabajos de aplicación
al manejo directo de las áreas protegidas son relativamente
escasos y que no existe un mecanismo ni una metodología
de evaluación de la gestión, cumplimiento o implementación
de los planes de manejo de las áreas ni del sistema.
(38)
|