Autor: Stephane Pauquet


 
 

 

1. El Sistema Nacional de Areas Protegidas por el Estado

2. El Instituto Nacional de Recursos Naturales (INRENA)

3. La planificación en las áreas protegidas

4. Financiamiento y capacitación

5. Un nuevo Parque Nacional para el Perú           

6. Diagnóstico del SINANPE

6.1 Principales amenazas a la biodiversidad del país

6.2 Principales amenazas a las áreas protegidas

........6.2.1 Amenazas de carácter institucional y estratégico

6.2.2 Amenazas de carácter local

6.3 Deficiencias en la gestión de la información

 

 


 

1. El Sistema Nacional de Areas Protegidas por el Estado

 

 

El sistema peruano de áreas naturales protegidas cumple un rol muy importante dentro de la conservación de la diversidad biológica, debido a que alberga una de las mayores y más importantes muestras de la diversidad del planeta.

Algunas de las áreas protegidas más notables del mundo se encuentran aquí, y en su conjunto el Sistema Nacional de Areas Protegidas por el Estado (SINANPE), conformado por 52 unidades que totalizan una superficie de casi 17 millones de hectáreas (13,2 % del territorio nacional), constituye un elemento fundamental en la conservación del patrimonio biológico de la humanidad.

 

 

 

Sin embargo, el Sistema enfrenta una serie de carencias y presenta grandes necesidades en los aspectos de equipamiento e infraestructura, que no permiten una adecuada operación, ni alcanzar plenamente los objetivos para lo cual ha sido establecido. Las dificultades económicas y financieras que enfrenta el gobierno, motivando un coyuntural decaimiento de la atención gubernamental a estas áreas, no han permitido que se logre una asignación presupuestaria acorde con su importancia global. (94)

 

Reseña histórica

La administración de las áreas protegidas en el Perú se inicia a partir de la década de los años 70, época en que se establece el mayor número de áreas protegidas. Las áreas protegidas eran inicialmente atendidas por la Subdirección de Parques Nacionales, dentro de una de las direcciones de línea de la Dirección General Forestal y de Fauna dependiente del Ministerio de Agricultura, en la década de los años 80 la Dirección General de Parques Nacionales del Instituto Nacional Forestal y de Fauna (INFOR) asume la administración y conducción de las áreas protegidas. A partir del año 1990 se crea el Programa Nacional Parques Nacionales – Perú que tuvo vigencia hasta 1992, etapa durante la cual crea el Sistema Nacional de Areas Protegidas por el Estado (SINANPE).

Si bien este programa tenía autonomía administrativa, presupuestal y técnica, dependía jerárquicamente de la Dirección General Forestal y de Fauna y mantenía coordinación con las Direcciones Regional, Agraria, ONGs y otras instituciones. (38)

 

Historía detallada del SINANPE

 

 

 

2. El Instituto Nacional de Recursos Naturales (INRENA)

 

A fines de 1992, mediante la Ley Orgánica del Ministerio de Agricultura (D.L. N°25.902), se crea el Instituto Nacional de Recursos Naturales (INRENA) como organismo público descentralizado del Ministerio de Agricultura, con personería jurídica de derecho público interno y autonomía técnica, administrativa, económica y financiera. Este organismo tiene como ámbito de competencia el nivel nacional y su accionar se encuentra en estrecha relación con los gobiernos regionales, locales, organizaciones agrarias e instituciones públicas y privadas.

 

El INRENA cuenta con cinco órganos de Línea :

 

  Dirección General Forestal (DGF)

  Dirección General de Aguas y Suelos (DGAS)

  Dirección General de Estudios y Proyectos de Recursos Naturales

  Dirección General de Medio Ambiente Rural

  Dirección de Areas Protegidas y Fauna Silvestre (DGAFPS), encargada de la gestión del SINANPE.

 

Esta última es la entidad encargada de proponer las políticas, planes y normas para la adecuada gestión y manejo de las Unidades que componen el SINANPE, asimismo es la encargada de proponer las políticas, planes y normas para el uso sostenible de la fauna silvestre y de supervisar y controlar los mismos.

   

 

3. La planificación en las áreas protegidas

 

La planificación estratégica para las áreas protegidas se inicia a fines de los años 70, etapa en la cual se desarrolla un marco conceptual antes de la declaración de las áreas protegidas. Hasta 1975 se planificó el establecimiento de nuevas áreas y se definió las categorías a ser utilizadas, buscando cubrir la mayor representatividad posible de la diversidad biológica del país, basándose en las zonas de vida y regiones biogeográficas. (38)

 

 

En el establecimiento de las áreas protegidas se consideran una gradualidad de usos y opciones, que incluyen :

 

  Areas de uso indirecto, como aquellas que permiten la investigación científica no manipulativa, la recreación y el turismo, en zonas apropiadamente designadas y manejadas para ello. En estas áreas no se permite la extracción de recursos naturales, así como modificaciones y transformaciones del ambiente natural. Son áreas de uso indirecto los Parques Nacionales, Santuarios Nacionales y los Santuarios Históricos.

   Areas de uso directo, como aquellas que permiten el aprovechamiento o extracción de recursos, prioritariamente por las poblaciones locales, en aquellas zonas y lugares y para aquellos recursos, definidos por el plan de manejo del área. Otros usos y actividades que se desarrollen deberán ser compatibles con los objetivos del área. Son áreas de uso directo las Reservas Nacionales, Reservas Paisajísticas, Refugios de Vida Silvestre, Reservas Comunales, Bosques de Protección, Cotos de Caza y Areas de Conservación Regionales. (143)

  

 

En 1976 se elaboró el primer Plan Director del Sistema Nacional de Unidades de Conservación, el que contenía un diagnóstico, políticas, estrategias y metas a corto, mediano y largo plazo. Este Plan constituyó el primer documento integral de planificación. (214)

Desde esta fecha son evidentes los cambios ocurridos en el proceso de planificación para las áreas protegidas, pasándose paulatinamente de esquemas clásicos hacia una planificación estratégica – enmarcada en la Estrategia Nacional de Diversidad Biológica – y sobre todo procurando mayor participación de las comunidades locales, que ha dado buenos resultados y mayores logros a la gestión de las áreas protegidas.

La planificación de las áreas protegidas ha evolucionado dentro de la planificación nacional y regional de manera concordante con el tratamiento general de los aspectos ambientales en los planes y políticas de desarrollo del país. Los planes de desarrollo de mediano plazo – para los períodos 1980-85 y 1985-90 – plantearon lineamientos de política referidos al carácter sistemático de las áreas protegidas y en los planes operativos anuales se detallaron acciones específicas para determinar áreas. Por otro lado, en el plan de desarrollo de largo plazo 1978-2000, se establecieron las primeras orientaciones de política para las áreas protegidas .

 

En el proceso de planificación de cada unidad se han elaborado diversos documentos :

 

   Planes Maestros, que establecen pautas para el manejo, desarrollo y usos permitidos en las áreas protegidas, y tienen una vigencia aproximada de 5 a 10 años, Planes Maestros. Pese a su importancia, aún es muy reducido el número de Planes Maestros aprobados y puestos en vigencia. (73)

   Planes de Manejo, que establecen pautas de manejo para los programas de manejo y protección de recursos, uso público y administración del área y ;

   Planes operativos, que son documentos de planificación para alcanzar objetivos de conservación de un área protegida en un período de 2 años.

 

Seguimiento y evaluación en el cumplimiento de los planes 

Para efectuar el seguimiento y evaluación en el cumplimiento de los planes establecidos, la administración del SINANPE, utiliza la fase de control concurrente o Supervisiones Técnicas y Administrativas, mecanismo por el cual puede monitorear si los controles y procedimientos operan de manera apropiada. (9)

 

 

4. Financiamiento y capacitación

 

El SINANPE cuenta con escaso personal, en número insuficiente para cubrir el ámbito territorial que abarcan. Cabe señalar, además, que parte del presupuesto para pagar a este personal lo aportan los gobiernos regionales y ONGs.

Sin embargo, el INRENA últimamente ha venido implementando las diferentes áreas protegidas a través de un proyecto de inversión financiado por el gobierno. Adicionalmente se vienen impulsando programas de capacitación para el personal de las regiones agrarias que trabajan directamente con los recursos naturales, en la que participa el personal de las áreas protegidas, y un programa de capacitación en el marco del Proyecto « Ayuda en la Planificación para la Elaboración de una Estrategia en las Areas Naturales Protegidas » (FANPE). De igual forma se viene promoviendo la participación del personal de las áreas protegidas a cursos y talleres al exterior. (38)

 

 

5. Un nuevo Parque Nacional para el Perú           

 

El Parque Nacional Cordillera Azul fue inicialmente parte del Bosque Nacional Biabo-Cordillera Azul, creado el año 1963, siendo considerado en ese entonces como zona de aprovechamiento forestal. La variedad de especies y hábitats existentes en una parte importante del mismo, determinó un cambio en la denominación de esa área al de Parque Nacional, aprobado mediante D.S. N° 031-2001-AG el 21 de mayo del 2001.

El Parque Nacional Cordillera Azul, comprende 1.353.190 has de superficie, entre el río Huallaga (el valle de la coca del departamento de San Martín) y el río Ucayali. De sur a norte, abarca más de 300 km y comprende 4 departamentos. Su abrupta geografía incluye territorios que van desde los 2400 msnm en las crestas de las montañas, donde se desarrollan bosques enanos y extensos pajonales, hasta los bosques inundables del llano amázónico a 200 msnm. La dificultad en el acceso ha permitido que hasta la fecha estos bosques se conserven casi del todo intactos, a saber sin población alguna, a excepción de algunos grupos de madereros itinerantes.

 

Galería de Fotos

 

 

6. Diagnóstico del SINANPE

 

El 13,2 % del territorio nacional (16.967.975 has) pertenece al SINANPE. Si bien esto representa una superficie relevante con respecto a la superficie protegida en los demás países de la región (ver Tabla), cabe precisar que más del 50 % de la extensión de las áreas protegidas se ha incorporado a partir de la década del 90, perteneciendo el 95 % de las nuevas unidades a la categoría de Zonas Reservadas (provisional), entre las cuales sobresale la ZR Alto Purús, creada por D.S. Nº030-2000-AG del 7 de julio del 2000, que ocupa el 45 % de la extensión de esta categoría.

En breve, las áreas protegidas asignadas a una categoría definitiva no ocupan más del 5 % del territorio nacional, es decir, el 9% de la superficie del país se encuentra protegida bajo categorías de carácter provisional. A esto se suma el hecho que varias de las zonas de vida del país, entre las cuales se encuentran algunas ecoregiones únicas a nivel global, aún no están incluidas en el SINANPE. Estas zonas fueron evaluadas en un recién Inventario de los Sitios Prioritarios para la Conservación.

 

Categoría

Número

Extensión

Has

% del SINANPE

Parque Nacional

8

4.271.370

25,10

Reserva Nacional 

8

2.946.690

17,30

Santuario Nacional

6

43.128

0,25

Santuario Histórico

3

35.390

0,20

Zona Reservada

17

9.122.294

54,00

Bosque de Protección

6

389.990

2,30

Reserva Comunal

1

34.740

0,20

Coto de caza

2

124.375

0,75

TOTAL

51

16.967.975

100.0

Fuente : CONAM. 2000. Informe nacional sobre el estado del ambiente. Consejo Nacional del Ambiente and GEO Perú, Lima.

 

 

6.1 Principales amenazas a la biodiversidad del país

  destrucción y fragmentación de hábitats ;

  sobre-explotación ;

  caza furtiva ;

  contaminación ;

  introducción de especies exóticas. (143)

 

 

 

 

6.2  Principales amenazas a las áreas protegidas

En los Parques Nacionales las principales amenazas corresponden al uso maderero informal de los bosques y la agricultura. En la Reservas Nacionales los problemas más serios se relacionan con la extracción de recursos no renovables (hidrocarburos y minerales) y con la extracción de productos hidrobiológicos con fines comerciales. En los Santuarios Nacionales se registran serios problemas de agricultura, ganadería y pesca.

La región de la Selva amazónica, que representa el 60 % del territorio nacional, alberga aproximadamente el 78 % de la superficie de las áreas protegidas (siendo el 18 % de su extensión bajo algún tipo de protección) (73) ; por lo tanto estas las áreas protegidas amazónicas revisten una importancia particular para el SINANPE. Las principales amenazas a esas áreas son las siguientes :

 

   la colonización, tanto dirigida como espontánea ;

 

   la deforestación para agricultura migratoria (agricultura de subsistencia y plantaciones de coca) ;

 

   problemas de tenencia de la tierra con comunidades locales ;

 

   la extracción de especies de flora (principalmente madereras) y fauna en forma ilegal ;

 

   la quema y uso de pastos para ganado ;

 

   la construcción de vías y carreteras.

 

  las actividades mineras y petroleras ; (214)

 

 

 

 

El diagnóstico presentado a continuación es un trabajo del Comité Preparatorio del Primer Congreso Latinomericano de Parques Nacionales y Otras Areas Protegidas (1997) (143). El estudio clasificó las amenazas a las áreas protegidas en 2 grupos distintos :

 

6.2.1  Amenazas de carácter institucional y estratégico

Este tipo de amenazas afectan la fortaleza del sistema y por lo general resultan asociadas a intereses económicos importantes y a proyectos de desarrollo energéticos, mineros o similares. Se pueden señalar como aspectos importantes, los siguientes :

 

  Bajo grado de entendimiento y de percepción del concepto de áreas protegidas entre quienes tienen influencia en la opinión pública y en la toma de decisiones en el país. La percepción todavía predominante es que las áreas protegidas son propuestas simplemente proteccionistas, fuera de contexto en un país en vía de desarrollo. Esta errónea visión de las áreas protegidas, que implica una comprensión parcial o equivocada del concepto de conservación, influye negativamente en un mayor desarrollo y consolidación del sistema. Finalmente, esto determina que el tema de las área protegidas no pueda ser tratado de una manera apropiada, en el contexto del proceso de reforma de la estructura y el rol del Estado.

 

  Ligado a lo anterior, se puede mencionar la persistencia en la formulación de propuestas cortoplacistas (« desarrollistas »), que resultan contrarias a los objetivos y la naturaleza de las áreas ; en la mayoría de casos este tipo de iniciativas afectan también las relaciones y el trabajo que a nivel local y regional, puede venir realizando la administración de las áreas o las organizaciones que colaboran con ella, de una manera coherente y con visión de largo plazo.

 

  La posibilidad de una aplicación extrema de políticas de apertura del mercado y liberación de la economía, también constituye una amenaza para las áreas naturales protegidas, porque puede llevar a tomar decisiones sobre su gestión y uso que comprometan su integridad y estabilidad.

 

  La situación de pobreza y extrema pobreza, condición que caracteriza la mayor parte del ámbito rural del país, constituye una de las causas principales de amenaza para las áreas protegidas. Si la población local no encuentra alternativas y más bien percibe en los recursos del área protegida la posibilidad de obtención de ingresos, especialmente mediante usos poco sustentables, se genera una amenaza importante, a pesar de los beneficios indirectos y servicios ambientales que ellas puedan proporcionar a la población.

 

  La desactualización o desfase de la legislación y falta de articulación y coherencia en ciertos casos, determinan una permanente situación de riesgo para las áreas protegidas, aún para las de protección estricta. Existe la posibilidad que en cualquiera de ellas, independientemente de su categoría, puedan realizarse actividades de uso directo de recursos no renovables. A pesar que desde hace varios años existe este riesgo, a la fecha no se han presentado aún mayores conflictos. Resulta destacable que en estos últimos cinco años, por lo menos en lo que respecta a la exploración petrolera, las áreas protegidas de carácter estricto han sido excluídas de los territorios que son solicitados y entregados a la actividad petrolera. No ocurre lo mismo con las zonas reservadas, especialmente en la región amazónica, donde varias de ellas son en la actualidad objeto de exploración y explotación petrolera. Sin embargo, cabe mencionar que estas actividades se están llevando a cabo con evaluaciones de impacto ambiental supervisado y con un manejo aparentemente adecuado, aunque los procedimientos e injerencias de la autoridad nacional aún no son lo suficientemente claros.

 

6.2.2  Amenazas de carácter local

Otro grupo de amenazas o riesgos, que se derivan en mayor grado de actividades de nivel local, son las siguientes :

 

  Una debilidad, manifestada mayormente en el nivel del contexto local-regional de las áreas protegidas, es la falta de resolución en el Sistema para abordar los problemas sociales y humanos que las afectan. No se realiza, en los diferentes niveles del Sistema y con suficiente firmeza, la exploración y definición de soluciones consistentes a los problemas sociales. La falta de respuestas puede finalmente desembocar en la inviabilidad y la no sostenibilidad social de las áreas protegidas.

 

  Otra amenaza, en cierta forma ligada a la anterior, es el desarrollo de actividades extractivas o de uso directo de los recursos sin un manejo adecuado y sin prácticas sostenibles por parte de la población local, incompatibles con los objetivos del área. La falta de regulaciones y de manejo de estas actividades – peor aún si producen efectos negativos significativos en las áreas – puede ocasionar la pérdida de credibilidad de esta propuesta.

 

  Otro riesgo, ligado también a la actividad humana en las áreas, es el que se pueda incurrir en actividades de turismo incontrolado, que crezca explosivamente y que no se sujete en forma efectiva a la autoridad del área. Actualmente, en el Perú el turismo es considerado como una gran posibilidad económica y constituye una de las prioridades del gobierno. Esto coincide  además con el crecimiento sostenido en el mercado internacional del turismo a la naturaleza. Si no se logra efectuar un adecuado control para un desarrollo ambientalmente saludable de esta actividad, algunas áreas protegidas puedan enfrentar serios impactos negativos, en el corto plazo.

 

  Las acciones subversivas que afectaron el desarrollo del país en la década de los 80, y primera mitad de los 90 y que ahora han disminuído en forma considerable, así como el cultivo y tráfico ilícito de coca, constituyen también amenazas reales a las áreas protegidas, en especial las que están ubicadas en la región de Ceja de Selva. (143)

 

6.3  Deficiencias en la gestión de la información

La información en el SINANPE generalmente ha estado referida a los resultados de las investigaciones y los datos biológicos generales de proyectos que no responden a las necesidades de información para fines de planificación del manejo de las áreas.en los proyectos en las áreas protegidas; esta información ha estado caracterizada en general por su escasa validez en el tiempo y en los casos que se ha efectuado trabajos de largo plazo, en general ha abarcado aspectos de investigación básica con muy baja aplicación al manejo. (214)

La mayoría de las áreas protegidas genera información que no ha sido sistematizada. En términos generales, se puede decir que no existe un sistema de información apropiado para la evaluación y seguimiento del SINANPE, que contribuya al proceso de toma de decisiones, asimismo que la información técnica y datos biológicos que se genera a partir de estudios en áreas protegidas, no necesariamente es útil en el corto plazo para la administración, dado que los trabajos de aplicación al manejo directo de las áreas protegidas son relativamente escasos y que no existe un mecanismo ni una metodología de evaluación de la gestión, cumplimiento o implementación de los planes de manejo de las áreas ni del sistema. (38)