Autor: Stephane Pauquet


 
 

 

Perú es considerado como un país megadiverso : en tan sólo 1 % de la superficie continental del planeta, concentra a cerca de 11 % de las especies de interés económico y científico existentes en el mundo (83).

Esta riqueza se debe principalmente a la heterogeneidad geográfica del territorio, que se divide en 3 regiones principales : Costa, Sierra y Selva.

 

 

1. Costa

2. Sierra o Cordillera Andina 

3. Selva o Amazonía

4. Pantanos 

5. Ecoregiones únicas

6. Principales amenazas

7. Sitios prioritarios para la conservación

 

 


 

1. La Costa 

 

Es una larga y estrecha área (de 40 km a 80 km de ancho) situada en la vecindad del Océano Pacífico, que comprende 136.370 km2, es decir 11 % de la superficie total del país, desde el litoral hasta aproximadamente 2.000 mnsm. Debido a su clima semicálido muy seco, esta región ofrece características desérticas, áridas y semiáridas. Se caracteriza por tener suelos arenosos y áridos, con excepción de algunos valles fértiles originados por los ríos con agua permanente de la Cuenca del Pacífico. El relieve de la costa es relativemente llano con pequeñas elevaciones denominadas “lomas”, muchas de las cuales benefician de las neblinas del mar con cuya humedad se forman peculiares asociaciones vegetales.

 

Comprende paisajes como valles, subpaisajes como planicies o pampas, cerros y quebradas secas, asi como el bosque seco del desierto costero del norte, que se extiende desde la frontera con el Ecuador hasta el sur del departamento de Lambayeque. Ubicado en el litoral del extremo norte del departamento de Tumbes se encuentra un ecosistema de manglares, muy pequeño pero único en su genero en el país.

En la llanura costera, principalmente en los valles, se lleva a cabo la actividad agrícola más productiva del país. La mayor parte del producto bruto agrícola nacional, procede de los valles e irrigaciones costeros. La agricultura es íntegralmente bajo riego y se encuentra expuesta a los regímenes irregulares de los ríos. Con el objeto de regularizar el riego en los valles, ampliar el área de cultivo, además de obtener energía hidroeléctrica, el Estado ha desarrollado una serie de proyectos de irrigación, algunos de ellos de gran envergadura, que implican fuertes inversiones y largos períodos de ejecución.

 

 

2. La Sierra 

                        

Está constituida por los Andes que atraviesan el país del Norte al Sur. El relieve de esta región natural es muy accidentado, con profundos y estrechos valles en las cercanías de elevadas cumbres coronadas de nieves perpetuas, alcanzando el nevado de mayor altura los 6.768 msnm (Huascarán).                         

 

 

Esta región ocupa las zonas de mediana y gran altitud de la Cordillera de los Andes y sus estribaciones. Abarca una superficie de 391.980 km2, 30 % de la superficie total del país. Desde el punto de vista climático, estos pisos se caracterizan por ser térmicamente templados, fríos, muy fríos y hasta frígidos, con precipitaciones moderadas que varían desde aproximadamente 500 mm hasta más de 1000 mm anuales. Se caracteriza en general, por presentar valles profundos, grandes mesetas elevadas y cordilleras nevadas.

El flanco occidental de los Andes está desprovisto, casi por completo, de vegetación natural arbórea ; conforma en su integridad la denominada “Vertiente del Pacífico” por donde discurre el agua procedente de los deshielos de las cumbres occidentales andinas, que es drenada por más de 53 ríos de la Costa, que desembocan en el Océano Pacífico.

 

 

El flanco oriental andino, más provisto de vegetación natural, incluye a los valles y laderas interandinas, que concentran la mayor superficie cultivada y también pastos naturales. Esta zona marca también la cuenca colectora de la denominada “Vertiente del Atlántico”, cuyas aguas tributan, finalmente, al río más caudaloso del mundo, el Amazonas. Existe también en esta región andina la “Vertiente del Titicaca”. El flanco oriental posee mayor cantidad de vegetación natural arbórea, dado el mayor volumen de precipitaciones pluviales que da lugar a una formación vegetal llamada Ceja de Selva que se eleva hasta los 3.800 msnm.  

 

 

 

3. La Selva  

 

El territorio amazónico peruano, que abarca el 66 % del territorio nacional, presenta un relieve constituido por laderas y planicies – las que conforman parte de la cuenca del Río Amazonas – con la mayor parte de su extensión cubierta por bosques tropicales. Se subdivide en tres subregiones : Selva Baja hasta los 500 msnm, Selva Alta desde 500 hasta 1.900 msnm, y Ceja de Selva desde 1.900 hasta 3.800 msnm. El clima se caracteriza por ser térmicamente cálido, semicálido en la Selva Baja y Selva Alta, y templado en la Ceja de Selva, con precipitaciones en general elevadas, que van desde los 1.500 mm hasta los 7.000 mm anuales.

A pesar de su gran importancia para la economía del país y la calidad de vida de la mayoría de sus habitantes, están siendo rápidamente destruidos, víctimas del círculo vicioso que lleva consigo la pobreza rural.

La Selva Baja, que se inicia aproximadamente en la cota de 500 msnm de la vertiente oriental andina, se prolonga extendiéndose hacia el este por la llanura amazónica, más allá de los límites políticos con las Repúblicas vecinas. La Selva Alta y la Ceja de Selva, son subregiones de una ecología muy variada donde predominan climas excesivamente lluviosos hasta pluviales, combinados con terrenos de elevado relieve, abruptos e inestables. Excepto en algunas franjas estrechas a lo largo de los ríos más grandes, los suelos son infértiles, someros y muy susceptibles a la erosión y desprendimiento cuando se les despeja de su cubierta natural arbórea. (143)

 

 

4. Pantanos 

 

Son amplias áreas de depósitos fluviales, alimentados principalmente por inundaciones fuertes de grandes ríos de la selva amazónica. Los pantanos más conocidos son los ubicados entre los ríos Marañon y Ucayali ; tienen una gran variedad de flora y fauna, muy peculiar y no conocida en otros ecosistemas ; permanece gran parte del año inundados. Existen otros pequeños en las cercanías del río Ucayali. Todas son parte del concepto de humedales, del Convenio Internacional RAMSAR. A continuación se presentan los dos grandes tipos de humedales del interior del país :

 

  Aguajales 

Los “aguajales” son ecosistemas hidromórficos que se desarrollan sobre terrenos de topografía plana a ligeramente depresionada, alimentados por desbordes de pequeños ríos, de drenaje pobre. Constituyen formaciones de asociaciones homogéneas de palmeras llamadas aguajes (Mauritia flexuosa). Existen tres tipos de aguajales, unos densos con predominancia de aguaje, y otros en asociación con otras especies vegetales resistentes a los excesos de agua.

 

  Bofedales 

Los bofedales son otro tipo de ecosistemas hidromórficos ubicados en las partes alto-andinas del sur del país, donde existen diferentes tipos de pastos naturales muy suculentos, que sirven de alimentos a los camélidos. Por los proyectos que existen de regar las partes altas de las serranías costeras, estos ecosistemas se encuentran en peligro de desaparición. (143)

 

5. Ecoregiones únicas

6. Principales amenazas a las regiones de la Selva y de la Sierra

7. Sitios prioritarios para la conservación