Autor: Stephane Pauquet


 

 

 

1. Demografía y ocupación del territorio 

2. Conflictos de uso de la tierra

3. El impacto de las actividades humanas

3.1 Degradación del ambiente

3.2 Región andina

3.3  Región amazónica

4. Crisis del sector agrícola

5. Reseña de los problemas ambientales y acciones de política  

 

 


 

1. Demografía y ocupación del territorio 

 

De una población actual de 28 millones de habitantes, según las proyecciones del Instituto Nacional de Estadísticas e Informática (INEI), en el año 2025 habrán 35 millones de habitantes en el país. Sin embargo, la población peruana ha mostrado una tasa de crecimiento decreciente a lo largo de las últimas décadas, pasando de 2,9 en 1961 a 1,8 en 1998 (de 10 a 25,7 millones de habitantes). Fenómeno singular, en aquellos departamentos con las menores tasas de crecimiento poblaciones, hay mayor porcentaje de población rural y predominio de niños y ancianos. Esto se explica por las importantes migraciones internas hacia las ciudades y la Amazonía.

 

 

Indicadores demográficos

Población (miles, 2000)

27.013

Crecimiento de población (% anual)

1,8

Esperanza de vida al nacer (años)

70,4

Grado de urbanización (%)

72

Analfabetismo (% de la población)

11,3

Pobreza (% de la población por debajo de la linea de pobreza)

54,0

Desempleo (% de la población activa)

7,7

 

La población está concentrada en algunas ciudades principales, siendo la más importante Lima, donde se concentra el 26 % de la población total del país y el 90 % de la población del departamento. Otras ciudades con más de 280.000 habitantes son Arequipa, Trujillo y Chiclayo. En cuanto al grado de urbanización (ver tabla), es interesante analizar la heterogeneidad poblacional del país : mientras que en algunos departamentos más del 85 % de la población es urbana (p.e. Lima, Tacna, Tumbes y Arequipa), en otros más del 60 % es población rural (p .e. Cajamarca, Huancavelica, Apurímac, Amazonas).

El territorio amazónico presenta una ocupación muy desigual del espacio : las mayores concentraciones de población se encuentran en unas pocas ciudades como son Iquitos, Tarapoto, Pucallpa, Moyobamba, Puerto Maldonado, etc., y en las áreas rurales se observa una gran dispersión de la población, lo que dificulta la presencia del Estado como proveedor de servicios básicos y facilidades para la producción (249), por lo que en esta región se registra un alto porcentaje de hogares con necesidades básicas insatisfechas (NBI) asi como los menores niveles de PBI per cápita. (73)

 

 

2. Conflictos de uso de la tierra

 

El desorden en la ocupación del espacio es actualmente uno de los escollos más importantes del país. Desde la construcción de carreteras hasta la adjudicación de tierras no existe un ordenamiento que fije espacialmente y a largo plazo las opciones de uso de la tierra, conciliando intereses muchas veces sobrepuestos. (29)

 

Aptitud de uso del suelo

 

 

Esta responsabilidad incumbe actualmente a los gobiernos regionales y locales. Al no disponer todos de un Plan Maestro de Desarrollo Regional, esos tienen planes sectoriales que frecuentemente no son coordinados entre los sectores de producción y los usuarios y beneficiarios en general, por lo que es muy frecuente encontrar procedimientos administrativos contradictorios aún dentro del mismo sector. Tal es el caso del otorgamiento de certificados de posesión y adjudicación de tierras versus el otorgamiento de contratos de extracción forestal.

En cuanto al manejo de recursos naturales, en la Amazonía la distribución de las sedes de instituciones de carácter nacional indica un apreciable nivel de descentralización de las entidades públicas ligadas al desarrollo y conservación de la región y una distribución que corresponde al nivel de importancia de las zonas de influencia. Esta distribución es reflejo del proceso de ocupación amazónica que, en la segunda mitad del presente siglo, ha configurado como principales ejes – Iquitos-Requena ; Alto Huallaga-Tarapoto-Moyoamba ; Selva Central-Pucallpa y la zona oriental de Cuzco-Madre de Dios – y que corresponde, en gran medida, a la concepción de la Amazonía como una frontera de ilimitadas oportunidades. Hasta la hora, los beneficiarios han tenido poca o ninguna ingerencia en la definición de las políticas y programas de desarrollo y conservación del medio ambiente, definidos por las autoridades regionales y nacionales.

 

Esta situación ha conducido a establecer un sinnúmero de conflictos administrativos y litigios, debido a la superposición de derechos sobre las tierras, situación que ha motivado hasta hechos de violencia en algunos departamentos (121). Sin embargo se observa una tendencia al cambio, lo cual es evidente en la estrategia que sigue el Fondo Nacional de Compensación y Desarrollo Social (FONCODES) para la asignación de sus recursos, una de cuyas condiciones es que el proyecto sea originado en las demandas de la población beneficiaria. (249)

 

 

3. El impacto de las actividades humanas

 

3.1 Degradación del ambiente

Con formaciones boscosas naturales que alcanzan 74 millones de hectáreas, el Perú es el segundo país en Latinoamérica en superficie de bosques (143). Se estima que el promedio anual de deforestación es de 300.000 has y el promedio anual de reforestación tan solo de 8.000 has. (94)

El aumento de la población y su necesidad de utilizar una mayor extensión de tierras están incrementando las amenazas a los recursos naturales del país. Entre las principales están la deforestación y la contaminación de los ríos, lagos, lagunas y el mar, que constituyen el depósito final de las evacuaciones domésticas, industriales, mineras y petroleras. La extracción petrolera en la Amazonía ocasiona serios perjuicios a la vida silvestre. El uso indiscriminado de insecticidas, cuyos residuos llegan a los ríos y lagunas, atenta contra el éxito reproductivo de las aves acuáticas y de las especies hidrobiológicas. La destrucción de hábitats, a través de la ampliación de la frontera agrícola, ha ocasionado la pérdida de grandes extensiones de humedales. (123)

 

Zonas ambientales críticas del país

 

 

3.2  Región andina

La importancia de la Sierra en el país se debe a varias razones fundamentales. En primer lugar, la región influye sobre la vida de la mayor parte de la población peruana, porque es fuente del agua que dicha población consume. En segundo término, la Cordillera de los Andes constituye un gran almacén de recursos mineros metálicos y no metálicos. La exportación de los minerales metálicos constituye la fuente primordial de ingresos de divisas al país. En tercer lugar la región es fuente principal de los recusos energéticos hidroeléctricos disponibles y aprovechables. Finalmente, concentra la mayor superficie de pastos naturales del país, que sustenta a casi el 90 % de la ganadería nacional, principalmente lanar. No obstante todas estas razones ha sido paradójicamente, la región más deprimida y desatendida del país. En contraste con la Selva y a través de miles de años, la región de la Sierra ha estado sujeta a fuertes y persistentes procesos naturales y antrópicos que han conducido al deterioro de sus bosques. (143)

La región de la Sierra ha sido la región de mayor asentamiento humano y la gran demanda de tierras cultivables ha dado lugar, en muchos casos, a la práctica de cultivo en terrazas o “andenes” ubicados en fuertes pendientes. El gran flujo migratorio, hacia la Costa y la Selva y principalmente a Lima proviene de esta región.

 

                              

 

3.3  Región amazónica

La carencia de políticas gubernamentales definidas para promover el desarrollo de la Amazonía, basado en sus necesidades reales, ha ocasionado una variabilidad de respuestas, muchas veces no deseables y que han dejado huellas en los pobladores y en su entorno. (249)

A continuación se presentan los resultados de un monitoreo de la deforestación en la Amazonía peruana realizado en 1996 por el Instituto Nacional de Recursos Naturales (INRENA). (140)

 

  El bosque amazónico original hasta 1990 a nivel nacional abarcaba una superficie de 68,5 millones de hectáreas, siendo los departamentos con mayor extensión boscosa Loreta con 35,2 millones (46,64 %) y Ucayali con 9,6 millones de hectáreas (12,66 %), en tanto que el de menor cobertura boscosa fue Lambayeque con 6.600 has (0,01 %).

  La tasa de deforestación a nivel nacional fue de aproximadamente 260.000 has/año, cifra que equivale a una pérdida de casi 716 has por día ; los departamentos que presentan mayor tasa de deforestación son San Martín con 57.521 has/año y Loreto con 54.712 has/año, que en promedio equivale a deforestar en cada caso a 158 has por día respectivamente.

  Se estima que del total del área intervenida, aproximadamente el 40 % corresponden a bosques de protección, mientras que el 32 % se ubican sobre bosques de colinas y el 28 % en bosques aluviales.

  Del total del área deforestada, aproximadamente el 80 % está en estado de abandono y el 20 % en producción, de los cuales 6 % están en sistemas de rotación, o tala y quema.

  La deforestación a nivel nacional para el año 2000 alcanzaba las 9.559.817 has, siendo los departamentos más afectados en primer lugar San Martín con 1.926.418 has y Amazonas con 1.860.866.

  La Selva Alta es la más afectada por la deforestación, lo cual se puede observar con mayor énfasis en las zonas de Jaén y San Ignacio (deparamento de Cajamarca), Bagua y Rodríguez de Mendoza (departamento de Amazonas), Alto Mayo y Huallaga Central (departamento de San Martín), Alto Huallaga (departamento de Huanuco), la selva central (departamentos de Pasco y Junín) y el río Apurimac (departamentos de Ayacucho y Cusco).         

  La deforestación en la Selva Baja se concentra en el departamento de Ucayali (Foto) en el eje de la carretera Federico Basadre que une Pucallpa con Lima, mientras que en Loreto, en el eje de la carretera que une Yurimaguas con Tarapoto en la última década se ha apreciado un fuerte incremento del desbosque en el trazo de la carretera que une Iquitos con Nauta.

 

4. Crisis del sector agrícola  

 

La política agrícola del Perú está dominada por el concepto de “revolución verde” y, por lo tanto, de la autosuficiencia alimentaria mediante el desarrollo de una agricultura moderna, utilizando especies de plantas comestibles genéticamente mejoradas (arroz, maíz, soja) y abundantes insumos. Los cultivos de exportación (café, algodón, cacao) proporcionan las divisas indispensables para la compra de estos insumos. (95)

En este panorama, el bosque amazónico se ve como un Eldorado potencial. En primer lugar, es considerado como una inmensa reserva de tierras apta para recibir las constantes migraciones interiores desde los Andes, y en segundo lugar como una reserva de madera inagotable para el aprovisionamiento de los mercados urbano e internacional, fuente de necesarias divisas.

La participación de la agricultura en el PBI global, excluyendo la producción de coca (Erythroxylon coca), disminuyó de 20 % en la los años 50 a 11 % en los años 80. Este descuido en el agro nacional se evidenció en el grave estancamiento productivo y la agudización de problemas sociales y económicos en el área rural, que acrecentaron el proceso migratorio hacia la Selva. La limitada presencia del Estado, la escasez de servicios básicos y de apoyo a la producción, la lejanía a la cobertura de seguridad, la falta de infraestructura de comercialización, las dificultades para conseguir crédito y los precios inestables de los productos tradicionales (café, cacao, maíz, arroz), son las razones que llevaron a muchas poblaciones campesinas empobrecidas a volcarse a la producción de coca con fines ilícitos. (249)  

                               

Degradación de los suelos 

Se estima que el 6 % de los suelos en el país tienen problemas de erosión severa, lo que equivale a 8 millones de hectáreas, de las cuales el 72 % se localiza en la Sierra. En la Costa se presentan problemas de salinización. Se estima que el 4 % de la superficie total de la Costa, que representa más de 300.000 has, están afectadas.

La degradación de los suelos agrícolas tiene sus propias características en las distintas regiones y está asociada a factores tales como el uso inadecuado del agua y sistemas de drenaje carentes de mantenimiento o inexistentes en la Costa ; prácticas inadecuadas de cultivo y de riego asi como sobrepastoreo en la Sierra ; y deforestación en la Selva. (73)

 

 

5. Reseña de los problemas ambientales y acciones de política