En
toda actividad de desarrollo, es fundamental llevar a
cabo un control exhaustivo acerca de los impactos ambientales
y sociales que se vayan produciendo, comparando los estados
o las modificaciones que es efectúan en el ecosistema
con marcos de referencia ambientales y sociales. Los estudios
de impacto ambiental procuran identificar y predecir
los efectos de una actividad en el medio biogeofísico,
la salud y el bienestar humano, así co
mo
evaluar los efectos detectados sobre éstos. El objetivo
básico es evitar posibles errores y daños ambientales,
mucas veces irremediables o costosos de corregir.
Estas
medidas de vigilancia ambiental fomentan además un control
de las acciones propuestas para evitar o minimizar los
impactos ambientales y sociales y permiten de evaluar
los procesos de ejecución y verificar que el grado de
incidencia sea el pevisto y no rebase los niveles permisibles.
Desde
el punto de vista social, la evaluación de impactos puede
prevenir la destrucción de riquezas culturales y promover
la participación pública en los procesos de decisión,
puesto que las partes afectadas pueden utilizar los estudios
de impacto como un instrumento de negociación y control
conduciente a un consenso social.
La
evaluación no debe necesariamente considerarse como un
simple trámite, ni un obstáculo para el desarrollo, sino
como una ayuda a un órgano decisor para seleccionar entre
varias alternativas la más adecuada. (250)
Estudios
de impacto social en las áreas protegidas
En
el aspecto social, el establecimiento de áreas protegidas
usualmente implica la exclusión de los asentamientos humanos
y la prohibición o limitación de las actividades extractivas
dentro de los límites establecidos. Las áreas protegidas
también promueven la inversión y movilización de capital,
el desarrollo de infraestrucutra y la obtención de
recursos económicos y otros beneficios para las comunidades
aledañas. En consecuencia, el desarrollo de las áreas
protegidas puede generar diversos impactos sociales adversos
que incluyen trastornos culturales y económicos o el desplazamiento
de poblaciones locales. Estos efectos justifican plenamente
la realización de estudios de impacto social en las áreas
protegidas y sus zonas de influencia. Aunque los estudios
de impacto social no solucionan per se los conflicos
entre las áreas protegidas y las comunidades locales,
éstos constituyen una herramienta importante para predecir
y aminorar los impactos adversos, identificar nuevas alternativas
de manejo y fomentar la participación de la población
en la planificación y administración de las áreas protegidas.
(250)
Para
obtener más
información
sobre el tema,
haga
click en el mapa.