
Las
políticas actuales de conservación de los recursos naturales
y desarollo sostenible, suponen una considerable disponibilidad
de recursos humanos calificados en distintos niveles.
Esos son frecuentemente insuficientes en la región, porque
los respectivos gobiernos
carecen de las instancias necesarias para lograr un mejor
desarrollo. En este contexto, existe la urgencia de producir
reformas educacionales que estén acordes con las realidades
culturales regionales. Estas reformas deben considerar
la necesidad de que se introduzcan en los contenidos educativos
dimensiones del ambiente, y en esto dar prioridad a los
conocimientos y experiencias locales de la población.
Estas reformas deben ser orientadas cualitativa y cuantitativamente,
no sólo en niveles superiores de educación, sino también
y principalmente en niveles básicos y medios.
(148)
La
educación ambiental tiene y tendrá un papel sumamente
importante que desempeñar
en la transición hacia el desarollo sostenible,
apuntando a lograr que las generaciones presentes
y futuras comprendan la interrelación entre los diferentes
problemas ambientales, económicos, sociales, políticos
y financieros y puedan integrarlos en forma holística.
(183)
¿
Que se entiende por educación ambiental ?
La
educación ambiental, que se define como
un proceso de formación continuo e integral que busca
que las personas logren el entendimiento y conocimiento
de las interrelaciones entre ellos mismos y su entorno,
debe por tanto estar orientada a que la persona pueda
tomar decisiones informadas y responsables acerca de su
propio bienestar, el de su comunidad y el medio ambiente.
Por ello la educación ambiental va más allá que la enseñanza
de un cuerpo de conocimientos sobre el medio ambiente
o acerca de la ecología – por importantes que sean estos
temas – sino que es un proceso interdisciplinario al cual
se somete una persona o un grupo, que les permite c
omprender, profundizar conocimientos, desarrollar habilidades
y finalmente proyectarse a la acción orientada a mejorar su calidad de vida conjuntamente
al cuidado de su entorno.
Así,
las acciones exitosas de educación ambiental son las que
parten no
de los conceptos teóricos, sino del análisis de las
realidades concretas : es en la interacción entre
teoría y práctica, y entre lo abstracto y lo concreto,
donde se genera el verdadero conocimiento sobre el ambiente
y la conservación. (103)
Educación
ambiental de los pobladores de áreas protegidas
Una
de las razones principales para la falta de atención respecto
a la educación ambiental de las poblaciones aledañas a
las áreas protegidas es la carencia de recursos :
en efecto, la educación ambiental es una actividad relativamente
costosa, que no genera productos mater
iales
visibles y que solo rinde frutos a largo plazo en términos
de la reducción de los impactos humanos sobre los recursos
naturales, características que la vuelven poco atractiva
para determinados organismos internacionales que financian
actividades de conservación, y naturalmente para los propios
gobiernos, que deben destinar ya grandes esfuerzos a atender
la educación general básica, agobiada por una crisis crónica
y presionada por crecimiento rápido de la demanda. En
realidad, sería difícil esperar que la educación ambiental
sobre áreas protegidas en el campo alcance los estándares
deseados, cuando la escuela y la educación básica en general
acusan graves deficiencias de cobertura y calidad.
La
mayoría de programas de educación ambiental se ejecutan
en condiciones técnicas precarias, en forma esencialmente
de charlas o cursos en los cuales los administradores
de las áreas u otro personal relacionado acude a las comunidades
e “imparte conocimientos” en forma magistral, sin que
exista verdadera interacción entre los actores del proceso.
Por otra parte, la mayoría de programas carece de un diseño
conceptual, metodológico y técnico bien fundamentado,
que garantice la efectividad de los procesos educativos.
En escasas ocasiones los programas cuentan con el concurso
de personal técnico suficientemente capacitado en materia
educativa, y por lo general no se realizan evaluaciones
apropiadas sobre los resultados de las acciones. Puede
afirmarse, por tanto, que los esfuerzos que se realizan
en este campo en la región están aún lejos de ofrecer
los beneficios que se espera de ellos, debido a las múltiples
dificultades que encuentran. (203)
De
acuerdo con lo anterior, si bien en una primera fase de
un proceso educativo debería ponerse énfasis en la oferta
de información sobre las áreas protegidas y su importancia,
a partir de allí debe procederse a la formulación de alternativas
de uso de los recursos y a la capacitación de los pobladores
para que puedan aplicarlas ; aquí, un proceso de
educación ambiental que no se integre con el ejercicio
concreto de este tipo de alternativas y que no ofrezca
instrumentos prácticos para una acción de resultados convincentes,
está sin duda condenado a fracasar o a alcanzar solo efectos
limitados.
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de Interés :
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