Autor: Stephane Pauquet


 

 

 

En la década de los años 60, en algunos países latinoamericanos (Argentina, Uruguay, posteriormente Cuba y Brasil) se evidencia una acentuación del proceso de transición de la fecundidad, el cual paulatinamente se va expandiendo a toda la región. Esto se traduce por un descenso de la tasa de crecimiento poblacional de la región, la cual ha pasado de 2,8 en 1961 a 1,6 en 1998 (73). Entre los factores que han condicionado esta tendencia se pueden mencionar los siguientes : la concentración de la población en centros urbanos, la expansión de la educación, la ampliación de la cobertura de salud y en general, el acceso a mejores condiciones de vida y salubridad de ciertos sectores de la población.

Pero estamos en presencia de países con estructura por sexos y edades sumamente joven, con alto porcentaje de la misma por debajo de los niveles de pobreza, una conducta reproductiva importante, que promete una perpetuación de las altas tasas de crecimiento poblacional (la población se triplicó en los 50 últimos años, pasando de 166 millones en 1950 a 490 millones en 2000), que evidentemente impactará sobre el medio natural, además de tener implicaciones importantes para los medios rural y urbano.

En cuanto a densidad demográfica, se observan intensos contrastes a lo largo del continente, con grandes territorios con población dispersa y áreas con muy alta concentración.

 

“El problema demográfico mundial” (Ensayo, Prof. Fco. Fernández Buey)

 

 

1. Introducción

2. Población y medio ambiente

3. El impacto demográfico del desarrollo

4. Urbanización

  

 


 

1. Introducción

 

Una de las conclusiones a la que llegó la Conferencia Mundial de Población realizada en Bucarest en 1974, fue que el crecimiento de la población no siempre representa un obstáculo para el desarrollo ; una tasa de crecimiento demográfico más baja no acelera automáticamente dicho desarrollo. Sin embargo, los países miembros llegaron al consenso de que un crecimiento poblacional más lento, y las características asociadas a él, aliviarían la carga que pesa sobre sus recursos y facilitaría la solución de sus problemas sociales y económicos fundamentales.

A partir de la última Conferencia Internacional de Población y Desarrollo de 1994 (CIPD), se ha producido un cambio sustancial en la manera en que se perciben los problemas de población y en cómo éstos se vinculan con el desarrollo sostenible. Bajo el paradigma del desarrollo sostenible, existe hoy el reconocimiento de que las acciones para abordar los temas de desarrollo económico y social, protección del medio ambiente, reducción de la pobreza y crecimientio demográfico se refuerzan mutuamente.

Desde esta fecha todos los gobiernos han convenido en normas de salud sexual y reproductiva y derechos reproductivos de los individuos, como parte integrante de los derechos humanos. En función de las situaciones de los países, muchos de ellos también consideran que el crecimiento y la distribución de la población tienen repercusiones sobre su desarrollo. Reconociéndose que un crecimiento más lento de la población será únicamente consecuencia de que las personas opten por familias más pequeñas, las políticas han paulatinamente empezado a orientarse a ampliar el margen de opciones de cada familia mediante programas de planificación familiar.

Asimismo, existe un reconocimiento cada vez mayor, sobre los vínculos que existen entre la población y sus características demográficas y los procesos de desarrollo. Sin embargo, estas relaciones son vastas, de gran complejidad y de mutua influencia. (175)

 

 

2. Población y medio ambiente 

 

Identificar las relaciones existentes entre la población y el medio ambiente, desde laperspectiva del desarrollo sostenible, implica considerar todos los componentes de esta relación y su interacción dinámica. El enfoque que atribuye únicamente al crecimiento de la población la causa principal de los problemas del medio ambiente es incompleto y mecánico. Naturalmente se trata de un factor importante, pero siempre va acompañado de otros elementos como los niveles de utilización y consumo de los recursos, los patrones de producción, las tecnologías disponibles y niveles de demanda de productos. Todos estos elementos, en forma conjunta, determinan la influencia de los seres humanos sobre el medio ambiente, pero también son afectados por otras variables sociales como la pobreza, los niveles de desigualdad y la inequidad de género, que interactúan recíprocamente dentro de una dimensión espacial concreta, aspecto imprescindible para comprender la interacción entre los fenómenos demográficos y los medio ambientales. (175)

 

 

3. El impacto demográfico del desarrollo 

 

El impacto que tiene el desarrollo sobre las variables demográficas se produce a través de los proyectos de desarrollo (proyectos de inversión), los que constituyen acciones deliberadas y sistemáticas para modificar las tendencias prevalecientes del desarrollo. Estos proyectos son considerados el eslabón final del proceso de planificación, puesto que reflejan en forma concreta los objetivos de un plan de desarrollo, sea municipal, departamental o nacional.

Además de su evidente impacto ambiental, los proyectos de desarrollo tienen diferentes consecuencias o impactos sobre las variables demográficas y socioeconómicas. Por ejemplo, una determinada inversión puede impulsar o desalentar las migraciones, crear empleos, mejorar el ingreso, deteriorar el medio ambiente, etc. En general, los proyectos no sólo tienen efectos sobre las variables demográficas específicas (fecundidad, mortalidad y migración) sino también sobre la estructura y composición de la población (mujeres, niños, personas de tercera edad, personas en edad de trabajar, etc.). (175)

 

 

4. Urbanización

 

Se manifiesta una tendencia de rápida urbanización en toda la región, siendo las áreas rurales el origen de la mayoría de los asentamientos urbanos pobres. Además del crecimiento natural, los principales incentivos de este fenómeno de acelerada urbanización son los bajos ingresos económicos de las familias rurales y la falta crónica de trabajo. En promedio, el crecimiento urbano es cuatro veces superior a las tasas observadas en las zonas rurales. Actualmente la tasa de crecimiento urbano está declinando y varía entre 2.8 y 3.7%.

Esto conlleva a una serie de graves problemas en la mayoría de las ciudades relacionados con la falta de planificación del crecimiento urbano y la falta de acceso a servicios básicos por gran parte de la población, sin hacer mención de los graves problemas ambientales que se generan.

 

 

 


 
 

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