Autor: Stephane Pauquet


 

 

 

 

 

 

 

La deforestación de los bosques tropicales no es un fenómeno particular de América Latina. Según datos de la FAO (95), la superficie de bosques tropicales talados todos los años en la región durante el decenio de 1980 fue de alrededor de 7,4 millones de hectáreas, casi igual a la superficie deforestada todos los años en Asia y África combinadas. Dentro de la región América Latina, la mayor parte de la deforestación (más del 85%) tiene lugar en la cuenca amazónica. Sin embargo, las tasas más altas de deforestación se registran en México y en Centroamérica, donde quedan relativamente pocos bosques primarios.

 

Tasas de deforestación en América Latina

Región

Número de países

Superficie de tierra (millones de Has)

Cubierta forestal en 1980 (millones de Has)

Cubierta forestal en 1990 (millones de Has)

Deforestación anual entre 1981 y 1990 (millones de Has)

Deforestación anual (%)

 

Centroamérica y México

7

239,6

79,2

68,1

1,1

1,5

Caribe

19

69,0

48,3

47,1

0,1

0,3

Sudamérica

Tropical

7

1.341,6

864,6

802,9

6,2

0,7

TOTAL

33

4.778,3

1.910,4

1.756,3

15,4

0,8

Fuente : FAO. 1993. Ordenación y conservación de los bosques densos de América tropical. Estudio FAO N°101. 150 pp.

 

La idea de que las tasas actuales de deforestación en América Latina son excesivas ya es aceptada en forma generalizada. No obstante, hay menos acuerdo sobre la importancia relativa de los diferentes factores que la provocan. Según algunas interpretaciones, la mala administración de los recursos en la región obedece en parte a la deficiente definición de los derechos de propiedad sobre la tierra. Según otras, las cuestiones relacionadas con los derechos de propiedad sólo influyen en forma secundaria sobre el rápido ritmo de deforestación, siendo considerados como preponderantes las causas directas (usos comerciales selectivos, destrucción de hábitats, tala y quema, entre otras). Es interesante señalar que en América Latina la tala de bosques para leña, una de las principales causas de deforestación en otras zonas tropicales del mundo, sólo contribuye en forma secundaria. Sea cual que sea la explicación definitiva, no cabe duda de que la deforestación ha sido causada por la expansión de las tierras de cultivo y de las pasturas permanentes, que desde 1980 se efectúa en mayor parte a expensas de los bosques tropicales.

 

Si bien no hay mediciones precisas, no toda la deforestación tiene efectos negativos para la región (152 a). Un porcentaje de las recientes actividades de desmonte se está realizando en áreas en que el suelo puede sostener las actividades agrícolas. Según la FAO, todavía hay áreas que ofrecen posibilidades agrícolas en el Cerrado brasileño, los llanos de Colombia y Venezuela, y las regiones subtropicales del Chaco boliviano y paraguayo.

 

Sin embargo, la deforestación es un fenómeno que se observa cada vez más en áreas con suelos especialmente pobres, que son inadecuados para actividades agrícolas sostenidas o, en el caso de laderas escarpadas, que provocan erosión y sedimentación río abajo. En esas áreas es probable que la deforestación sea improductiva desde el punto de vista social, si bien puede parecer atractiva a los agricultores privados, con costos de oportunidad reducidos y altas tasas de descuento.

 

 

El escenario de deforestación típico es el siguiente : apertura de un pista, colonización agrícola con deforestación, seguida de cultivo durante algunos años y, finalmente, utilización para pastoreo extensivo. Esta evolución es consecuencia de varios fenómenos :

   Aumento de la población (en ocasiones, más del 3 % anual) ;

  Inexistencia de un valor económico acordado de las masas forestales ;

  Más graves todavía son las estructuras de la economía agrícola (algunos grandes propietarios que congelan las tierras agrícolas y se oponen a las reformas agrarias) y las políticas gubernamentales de algunos países que conceden primas a la explotación agrícola a expensas de los bosques. (95)

 

En la mayoría de los casos la explotación de madera se realiza orientada a conseguir beneficios a corto plazo, en total descuido de los métodos utilizados para ello en el bosque. En muchos casos se emplean equipos y maquinarias pesadas, causando grandes daños y desperdiciando considerables cantidades de madera en el proceso de tala y selección. Se ven también casos de aprovechamiento selectivo irracional de especies maderables finas como Swietenia macrophylla, cuales poblaciones han sido severamente diezmadas en todo su área de distribución. (170) 

 

Informe de la ONG TRAFFIC

 

 

 

La actividad forestal no sólo se traduce en la obtención de madera, sino también en la promoción de plantaciones de especies de crecimiento rápido tanto sea para la obtención de leña, como de la celulosa, materia prima del papel. Así se destacan los monocultivos de eucalipto (Eucalyptus spp.) originados de Australia y pinos nativos de Norteamérica como el eliotti (Pinus elliotti), el taeda (Pinus taeda) y el pino insigne (Pinus radiata), los que son preferidos por su rápido crecimiento. De esta manera las forestaciones exóticas van reemplazando bosques o selvas autóctonas y cubren cada año una mayor superficie apoyadas por créditos fiscales y últimamente por inversiones extranjeras en el marco del Protócolo de Kyoto. (45)

 

 

Documentos relacionados con este tema

 

 

Por ende, la deforestación no es sólo consecuencia de la presión sobre las tierras agrícolas ; la explotación minera es también una causa importante de destrucción de los bosques naturales. (95)

 

Colonización de la Amazonía

Mecanismos y actores sociales de la deforestación en la Amazonía (archivo PDF)

La deforestación y los derechos de propiedad en América Latina (archivo PDF)
Causas fundamentales de la deforestación (inglés)