1.
Introducción
2.
El Sistema Nacional de Areas Protegidas
(SINAP)
2.1.
Reseña histórica
2.2.
Conformación del SINAP
3.
Política Nacional de Biodiversidad
4.
Diagnóstico del SINAP
1.
Introducción

De
acuerdo con un estudio realizado en el 2000 por la
Fundación Biocolombia,
el país cuenta, en este momento, con 336
áreas protegidas,
que
cubren una superficie de 13.011.204 has correspondientes
al 11,4 % del territorio nacional.
Sin
embargo el 60% de las áreas han sido declaradas en
categorías que no cuentan con una reglamentación o
se definieron sin categoría alguna, dificultando las
posibilidades de evaluación tanto de su aporte a la
protección de los recursos naturales como del cumplimiento
de los objetivos nacionales de conservación. Con respecto
a su representatividad ecosistémica, el estudio determinó
además que únicamente el 26 % de los distritos biogeográficos
tienen una buena representatividad, mientras que los
64% restantes se encuentran sub- o no representados,
incluyendo distritos en la
región insular, la llanura del Caribe, la Orinoquia,
la Amazonía y la Macarena.
Dentro
de este conjunto de áreas protegidas, algunas cuentan
con una declaración formal a nivel nacional (Sistema
de Parques Nacionales Naturales), a nivel regional
(áreas protegidas a cargo de las Corporaciones
Autónomas Regionales – CAR), y a escala local
(áreas protegidas declaradas por municipios y Reservas
privadas). Exiten además otras figuras de ordenamiento
territorial, que no necesariamente concluyen en
la declaración de áreas protegidas pero que constituyen
un aporte efectivo a la conservación, como son los
resguardos indígenas quienes enmarcados en su cultura
y prácticas tradicionales, definen zonas de protección
y formas de manejo ambiental.
2.
El Sistema Nacional de Areas Protegidas (SINAP)
2.1.
Reseña histórica
La
primera área natural protegida del país, la Reserva
Nacional Serranía de la Macarena (hoy Parque
Nacional),
fue declarada por medio de la Ley N°52 de 1948 derivada
de la Convención
de Washington de 1941, con el objeto de “servir
como Reserva Biológica Natural para estudios de ciencias
naturales”.
La
principal razón de la existencia de esta Reserva siendo
la de facilitar la investigación científica en ciencias
naturales, fue asignada a la Universidad
Nacional de Colombia. La Ley no contempló ningún
arbitrio financiero ni reglamento jurídico para la
consecución de la finalidad que promulgó. En 1965,
mediante Decreto N°2.963, el gobierno estableció los
límites mínimos naturales de la Reserva, calculados
en una superficie de 1.130.000 has. Para esta fecha,
sus zonas limítrofes ya se encontraban ocupadas por
colonos, campesinos de la región andina que habían
huido del avance latifundista y de la violencia allí
desatada. La Ley
N°2 de 1959 introdujo nuevas categorías
de manejo de los recursos naturales.
Como
Zonas Forestales Protectoras y Bosques de Interés
General se declararon 7 zonas de considerable extensión
: Pacífico, Central, Río Magdalena, Sierra Nevada
de Santa Marta, Serranía de los Motilones, Cocuy y
Amazonía (art.1°). Toda adjudicación de tierras y
explotación forestal dentro de los límites de estas
zonas quedaba entonces sujeta a reglamentaciones del
Ministerio de Agricultura. Por medio del Artículo
11, el gobierno quedó facultado para decretar la formación
de Distritos de Conservación, donde se podía someter
los predios a un plan individual de uso racional de
la tierra, mediante acuerdo con los propietarios.
También apareció por primera vez en la legislación
nacional la categoría de Parque Nacional Natural (PNN)
(art. 13°).
El
Artículo 14 declaró de utilidad pública las zonas
establecidas como Parques Nacionales, facultando al
gobierno para expropiar las tierras y mejoras de particulares
que en ellas existían. La ley estableció además que
se declaren Parques Nacionales los nevados y las áreas
que los circundan. Como primer Parque Nacional fue
declarado en 1960 la Cueva
de los Guácharos,
en el extremo sur del departamento del Huila.
La
creación del Instituto Nacional de los Recursos Naturales
Renovables y del Ambiente (INDERENA) como órgano del
Ministerio de Agricultura en 1968, llevó a la centralización
de todas las funciones de creación, administración
y manejo de las áreas naturales protegidas, y mediante
acuerdo de la junta directiva en 1971 se promulgaron
las primeras normas para tales fines.
En
1979, la UNESCO
designó tres unidades de conservación como parte de
su programa “El
Hombre y la Biósfera” (MAB), dotando el país de
esta importante figura de protección internacional
:
la Sierra
Nevada de Santa Marta, que abarca el Parque Nacional
Tayrona
el Parque Nacional Tuparo
el
Cinturón
Andino, que abarca los Parques Nacionales Puracé,
Nevado
del Huila y
Cueva
de los Guácharos.

En
el afán de consolidar el sistema de planificación
y gestión del SINAP asi como identificar y eliminar
los vacíos de cobertura, en 1999, mediante elDecreto
N°124 la coordinación del SINAP se confiere a una
nueva institución : la Unidad
Especial Administrativa del Sistema de Parques Nacionales
Naturales (UAESPNN), adscrita al Ministerio
del Medio Ambiente.
2.2.
Conformación del SINAP
En
la actualidad, el SINAP está conformado por 46
áreas, que cubren una extensión aproximada de 9.065.100
has (9,24 millones de acuerdo a otras fuentes), representando
el 8,4 % del territorio nacional.
El
SINAP contempla 6 diferentes categorías de manejo,
a saber :
Parques
Nacionales Naturales :
áreas de extensión que permita su autoregulación ecológica
y cuyos ecosistemas en general no hayan sido alterados
substancialmente por la explotación u ocupación humana,
y donde las especies vegetales y animales, complejos
geomorfológicos y manifestaciones históricas o culturales
tienen valor científico, educativo, estético y recreativo
nacional y para su perpetuación se somete a un régimen
adecuado de manejo. En el país existen 33 Parques
Nacionales Naturales, totalizando una superficie de
7.021.885
has.
Reservas
Naturales : áreas
en las cuales existen condiciones primitivas de flora,
fauna y gea y destinadas a la conservación, investigación
y estudio de sus riquezas naturales. Existen
en la actualidad 2 Reservas, abarcando un territorio
de 1.947.500 has.
Santuarios
de Fauna y Flora :
áreas dedicadas a la preservación de especies de animales
silvestres y especies o comunidades vegetales para
conservar recursos genéticos de la fauna y flora nacional.
En el país existen 9 Santuarios de Fauna y Flora,
para una superficie total de 95.071 has.
Areas
Naturales Unicas :
áreas que por poseer condiciones úespeciales
de flora o gea es escenario natural raro. A la fecha
existe solamente un ejemplar de esta categoría, de
640 has de superficie.
Vías
Parque :
son fajas de terreno con carretera, que poseen bellezas
panorámicas singulares o valores naturales o culturales,
conservada con fines de educación y esparcimiento.
Se
ha declarado una única Vía Parque en el país, con
una superficie de 21.000 has.
(254)
A
fin de fortalecer algunos aspectos relacionados con
la gestión de las áreas colombianas, especialmente
el manejo de la información, se elaboró el Sistema
de Información de Parques Nacionales (SIPN), herramienta
que busca consolidar una base de información para
la planificación y seguimiento de actividades del
Sistema, el cual todavía no se ha actualizado completamente.
Por otro lado, se adecuó infraestructura para el desarrollo
de actividades de ecoturismo,
como centros de visitantes, senderos interpretativos
y centros de información y atención al público. (214)
Página
Web del SINAP
3.
Política
Nacional de Biodiversidad
4.
Diagnóstico del SINAP
Cobertura
incompleta
En
el SINAP están representadas la totalidad de las regiones
y provincias biogeográficas terrestres del país, existiendo
por lo menos un área protegida en cada una de ellas.
Sin embargo, aún es incompleta la representatividad
biogeográfica a nivel de distritos. No todos los ecosistemas
amenazados se han incluido en las categorías de conservación
y manejo, como el bosque seco tropical, algunos enclaves
xerofíticos de los pisos cálido y montano, humedales
forestales y montanos, sabanas y páramos.
Esto
se debe en gran medida a que en la creación de las
áreas del SINAP, no siempre se utilizó una aproximación metodológica,
instrumentos o procedimientos adecuados para su delimitación
y declaratoria. La gran mayoría de las áreas fueron
establecidas desconociendo las características y procesos
de todo orden de su entorno,
reduciendo ampliamente desde un primer momento la
posibilidad de su consolidación.
Las áreas entre sí se concibieron y manejaron desde
una perspectiva individual,
propiciando el aislamiento y la falta de perspectiva
del sistema. A pesar de ello, la ejecución de las
actividades se facilitó debido en que la coordinación
ha sido ejercida en forma centralizada, mientras que
en la implementación de estas actividades se ha actuado
descentralizadamente. (214)
Falta
de coordinación institucional
Pese
a que existe una legislación
definiendo los objetivos de conservación nacionales,
casí no se implementa por falta de una estrategia
detallada promovida por el Estado de manera coherente.
Esto ha llevado a la generación de conflictos entre
los diferentes ministerios sobre el uso de la tierra
y derechos de propiedad, los que se han constituido
en una de las principales amenazas al SINAP. Por otro
lado, la
organización general de la acción que ha sido aplicada
a los diferentes planes
de manejo elaborados en el país se caracteriza
por su falta de uniformidad. La variabilidad en la
interpretación de tal organización trae como principal
consecuencia un ambiente de trabajo confuso y, en
definitiva, una plataforma propicia para la improvisación.
(254)
Insuficiente
financiamiento y capacidad de gestión
Uno
de los aspectos que más claramente ha incidido en
la dificultad para lograr una adecuada gestión del
SINAP, ha sido la carencia
de recursos financieros asi como la poca definición
de instrumentos de gestión, tales como la planificación,
la ejecución, el seguimiento y la evaluación, tanto
a nivel de cada unidad como del sistema en su globalidad.
La planta del personal se mantuvo prácticamente constante
a lo largo de los últimos 10 años de gestión de la
División de Parques Nacionales, a pesar del importante
incremento de la superficie protegida en la Amazonía.
(214)
Problemas
en las zonas aledañas a las áreas protegidas
Uno
de los mayores problemas que enfrenta el SINAP se
radica en que la mayoría de las áreas protegidas amazónicas
están situadas entre polos de desarrollo, por lo que
muchas veces enfrentan procesos de colonización
y el avance de la frontera agrícola. En forma menos
preocupante, pero igualmente factor de conflictos
con los objetivos de conservación del SINAP, es el
hecho que muchas de las áreas están constituidas por
territorios ocupados por comunidades indígenas, ya
sean resguardos formales o territorios con ocupación
tradicional.
La
situación con las poblaciones indígenas anteriormente
no impedía la influencia gubernamental en el manejo
de dichos territorios, pero actualmente se ha tornado
conflictiva con la nueva legislación en la materia,
donde se da autonomía a las comunidades indígenas
en el manejo de sus territorios. Por otra parte, la
guerilla ha
logrado captar algunos indígenas dentro de sus filas
y en cierta forma ha apoyado sus reivindicaciones,
como por ejemplo, haciendo respetar los linderos de
resguardos,
ejerciendo control sobre los paramilitares, prohibiendo
el consumo de bazuco y regulando el comercio de la
coca. La presencia tanto de la guerilla como de los
paramilitares y los narcotraficantes, ha impuesto
situaciones nuevas para las comunidades, lo que exige
nuevas estrategias para su manejo y convivencia.
La
presión humana externa sobre las áreas protegidas
amazónicas, especialmente en el extremo sur del país
(Parques Nacionales Amacayacu
y Cahuinarí
y Reservas Nacionales Nukak
y Puinawai),
ha sido de diversa índole. Por ejemplo, entre 1940
y 1952 se produjo la extracción de caucho por parte
de colombianos y peruanos ; de 1960 a 1967, se
produjo la cacería intensiva del perro de agua ;
de 1969 a 1974, la cacería intensiva del jaguar y
el tigrillo, y por último, la extracción maderera.
A partir
de la década de los 80 ,
por
falta de implementación de planes de manejo en las
zonas de
amortiguación, la presión
se centró en la caza ilícita, la extracción forestal,
el cultivo de coca, la minería y la captura de tortugas.
(214)
Asimismo,
la falta de una política de reforma agraria ha llevado
a la utilización de las reservas forestales para cubrir
la demanda de tierra, lo cual ha resultado en la sustracción
de 20 % de las reservas forestales creadas por la
Ley
N°2 de 1959 con fines de colonización.
(180)
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