
Superficie
:
La superficie de Chile es de
756.946 km2 sin
considerar sus territorios antártico e insular.
1.
Clima
1.1.
Chile continental
1.2.
Territorio Chileno Antártico
1.3.
Isla de Pascua o Rapa Nui
2.
Flora
3.
Fauna
1.
Clima
La
principal ventaja que tiene Chile es su clima. La
extrema longitud del país (más de 4.000 km) sumada
a otras características que forman las barreras naturales
que son las cordilleras y las corrientes marinas subtropicales
en el norte y polares desde el sur, tiene como resultado
que el país presente una gran variedad de climas,
los que se expresan en sentido longitudinal y transversal.
Los climas en el país van desde los de tipo desértico
en el norte, con precipitación promedio de menos de
1 mm/año, a los templados lluviosos fríos en el extremo
sur, con lugares cuyas lluvias superan los 5.000 mm/año.
(198)
1.1.
Chile continental (o Americano)
Los
tres rasgos morfológicos fundamentales que caracterizan
el relieve de Chile Americano en el sentido longitudinal
son : la Cordillera de los Andes, al este ;
la Cordillera de la Costa, al oeste y la Depresión
Intermedia entre ambos sistemas montañosos, interrumpida
en su desarrollo en varias oportunidades. Como unidades
de relieve menor cabe agregar la Montaña y las Planicies
litorales. (134)
El
relieve es accidentado y montañoso y no más del 20
% de la superficie del país es llana.
Latitud,
relieve e influencia oceánica son los factores fundamentales
del clima en Chile. Gracias a la influencia moderadora
del océano, a la acción benéfica de la corriente fría
de Humboldt y al movimiento de las masas de aire,
a excepción de la Antártica y de las altas cumbres
andinas no se presentan grandes diferencias térmicas
entre el norte, centro y sur del territorio. Por el
contrario, las precipitaciones varían significativamente
en monto y distribución, globalmente incrementándose
con el avance en latitud. En el desierto de Arica
(norte del país) el
promedio anual de pluviosidad es inferior a 1 mm,
en Santiago 360 mm, en Valdivia 2.500 mm, y en Bahía
Félix (Magallanes, Patagonia), 4.866 mm.
Las
condiciones de estabilidad climática y el déficit
de precipitaciones en extensos sectores del centro
del país y fundamentalmente en el extremo norte, tienen
su explicación por la presencia del centro de altas
presiones subtropicales del Pacífico Sur, que se establece
entre los 30° y 40° de latitud. El extremo sur, por
el contrario, está sujeto a las condiciones derivadas
de la influencia de las bajas presiones subpolares
que se encuentran aproximadamente a los 60° de latitud.
1.2.
Territorio Chileno Antártico
En
el continente antártico las condiciones climáticas
son extremadamente rigurosas e impera el denominado
Clima Polar Verdadero. El territorio chileno en su
parte más periférica y septentrional, precisamente
en la Tierra de O’Higgins, presenta ciertas características
de menor crudeza climática, debidas a su posición
costera.
1.3.
Isla de Pascua o Rapa Nui
Rapa
Nui, como se denomina corrientemente en pascuense,
es la posesión más occidental de Chile y a la vez
la isla más oriental de todas las islas polinésicas.
Fue descubierta en 1722 en el día de Pascua de Resurrección
y se estableció la soberanía chilena en 1888.
Se
ubica prácticamente en la parte central del Océano
Pacífico Sur, a los 27° 09’ de latitud sur y a los
109° 27’ de longitud oeste, entre América y Polinesia.
Se encuentra a 3.600 km de la costa de Chile Americano.
Con
una superficie de 163,6 km2, la isla es
de orígen volcánico, conformada por una plataforma
que no supera los 600 m de altura y que presenta una
serie de volcanes diseminados en toda ella ;
presenta también planicies onduladas con numerosas
colinas redondeadas. Hacia el interior se manifiestan
suaves pendientes en el sentido del derrame de la
lava y emergen numerosos volcanes secundarios.
Su
génesis obedece a la emergencia de varios volcanes,
como el Poike, que es uno de los más antiguos con
una edad estimada en 3 millones de años y que ocupa
el sector N.E. de la isla. ; el Rano Kau (extremo
S.O.) y el Maunga Tere Vaka (extremo N.) tienen una
edad de aproximadamente 300.000 años. Se calcula que
la actividad volcánica cesó hace unos 3.000 años.
2.
Flora
La
vegetación varía a lo largo del territorio, de acuerdo
con la latitud, relieve y climas imperantes.
En
el desierto es escasa. Se reduce a musgos, líquenes,
cactos y algunos arbustos xerófilos, adaptados a la
aridez. En las quebradas crecen especies como chañar,
el algarrobo y el tamarungo, que es el más abundante.
Los faldeos cordilleranos albergan matorrales de tolas
y queñuas. En las alturas hay cardones, coirón y llareta,
que forman tupidas champas.
Este
tipo de vegetación predomina hasta las cercanías de
Charañal (26° latitud sur). De aquí al sur se extienden
las estepas costeras, cuyas formaciones arbustivas
y arbóreas van en aumento progresivo, de acuerdo con
la humedad.
En
las cercanías de la desembocadura del río Limarí se
presenta la primera agrupación forestal, con los bosques
de Fray Jorge y de Talinay (30-31° latitud sur), que
contienen especies como el olivillo y el canelo, propias
de las selvas sureñas. Su presencia está condicionada
a la existencia de un microclima húmedo, producto
de la condensación originada por la configuración
local del relieve.
En
la zona andina, el tolar cede paso a los matorrales
de plantas espinosas (talguén, colliguay), en tanto
que persisten las champas de coirones y llaretas.
La
variedad vegetal se amplía hacia el sur, con la presencia
de matorrales costeros muy desarrollados (boldo, litre,
puya, arrayán, maqui, espino, quillay, quisco) ;
de bosques en la Depresión Intermedia (roble, laurel,
mañío, raulí, lingue, etc.), y de montaña, donde crecen
la araucaria, el coigüe, el olivillo y otros árboles
autóctonos de gran valor.
Estas
especies, sobrevivientes de la antigua selva austral,
encuentran su ambiente más propicio en las regiones
sureñas y patagónicas. A ellas se suman ejemplares
arbóreos de tanta importancia como el alerce, el tique,
la lenga y el ciprés de las Guaitecas, aparte de otras
plantas características de esas latitudes, como la
frutilla, el maqui, la murtilla, el calafate y el
voqui, sin olvidar el copihue, que es la flor nacional
chilena.
En
la región magallánica imperan los bosques siempreverdes
de coigües, canelos, cipreses, calafates y helechos ;
el bosque caducifolio de lengas y ñirres ; la
tundra con plantas en cojín, y la estepa, donde subsisten
algunas gramíneas. (134)
3.
Fauna
Chile
posee una variada fauna terrestre y marina, muchas
de cuyas especies se encuentran a lo largo del país.
Según
los últimos estudios sobre biodiversidad de especies
de vertebrados nativos realizados en el país, estaría
compuesta por 462 especies de aves (que representan
un 6 % de la diversidad mundial), 141 de mamíferos,
83 de reptiles, 40 de anfibios y 114 de peces nativos
de aguas continentales y marinos. (69)
Así,
en los sectores costeros, desde el extremo norte al
sur, se hallan el chungungo,
el lobo de un pelo, la chilla, el culpeo y diversas
aves marinas (gaviota, pelícano, lile,
pájaro niño y golondrina de mar) ; en las secciones
andinas, el puma, el ching, la
chinchilla, la vizcacha y otros roedores ; la
llama, la alpaca, la vicuña (que habita sólo en la
alta cordillera de Tarapacá, Antofagasta y Atacama),
el huemul en escaso número y el guanaco, que es el
mamífero autóctono mayor del país.
También
algunas aves : cóndor, avestruz, perdiz y, en
los salares y aguadas, el flamenco, el cisne de cuello
negro, la tagua y el piuquén.
En
el desierto viven determinados tipos de arañas y lagartos,
y se encuentran abundantes insectos en los pantanos
y quebradas.
La
mayoría de los ejemplares señalados disminuye o desaparece
en las latitudes australes, debido a la rudeza del
clima. No pocos se han extinguido o están en vías
de hacerlo por la acción del hombre.
La
fauna marina exhibe una remarquable variedad y riqueza.
Entre sus representantes más característicos se encuentran
la ballena, la foca, el delfín y diversos peces como
la sierra, la pescada, el congrio, el róbalo, la corvina,
el jurel, la lisa, el lenguado, y mariscos y crustáceos
diferentes (ostra, macha, erizo, langosta, jaiba,
choro, almeja, cholga).
La
Antártica cuenta también con numerosas especies animales.
Entre las aves corresponde mencionar el pingüino,
el skúa, el petrel gigante (que mide hasta dos metros
de envergadura), la paloma antártica y el cormorán.
Entre los pinnípedos, el leopardo marino (4 metros),
el elefante marino (6 metros), focas y lobos.
En
los mares antárticos existen distintas clases de ballenas,
como el rorcual, la ballena enana, la jorobasa, la
orca o “ballena asesina” y la ballena azul, el mayor
de los animales vivientes con sus 35 metros y 150
toneladas. (134)
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